Aunque hoy en día sea uno de los rostros más conocidos de la televisión por su buen hacer presentado concursos de televisión u otros programas, la trayectoria profesional de Carlos Sobera guarda un giro de guion digno de la mejor ficción que empezó a escribirse en los últimos coletazos de los 90.
Mucho antes de convertirse en el maestro de ceremonias por excelencia de ‘First Dates’ en Cuatro, incluso antes de que su inolvidable arqueo de ceja se convirtiera en marca nacional con ‘¿Quién quiere ser millonario?’, el próximo presentador de ‘El Precio Justo’ en Telecinco hizo sus pinitos como actor en series como ‘Al salir de clase’, en 1997.
El de Barakaldo obtuvo un papel como personaje principal, llegando a interpretar a Eduardo Medina, un empleado de banca que, buscando un cambio de aires, acabó regentando una floristería y que fue el padre de dos de los protagonistas más recordados: Nico (Rodolfo Sancho) y Miriam (Marián Aguilera).
Lo más curioso de aquel papel, visto con la perspectiva actual, fue su trama con el personaje de Elsa Pataky (Raquel). En una escena que hoy sería carne de meme, el personaje de Sobera llegó a rechazar una copa y un amago de beso de la que luego sería una estrella de Hollywood. Un detalle que el propio presentador recuerda con humor, bromeando sobre cómo fue capaz de hacerle una «cobra» a la mismísima Pataky.
Tras grabar 184 episodios, Sobera apareció en otra serie de Telecinco. En esta ocasión para dar vida a Fran en ‘Quítate tú pa’ ponerme yo’. Pero su verdadero lugar estaba en el centro de un plató. Su éxito en los concursos no es fruto del azar, sino de una empatía natural que conecta con el espectador medio.
Su labor en Cuatro con ‘First Dates’ ha logrado algo casi imposible: convertir un dating show en un espacio de confort diario, donde su figura actúa como el ancla necesaria entre tanto derroche sentimental. Pero es en Telecinco donde su «buen hacer» ha brillado con más fuerza. Ya sea sustituyendo a compañeros en realities de máxima audiencia como ‘Supervivientes’, o preparándose para la vuelta de un clásico como ‘El precio justo’, Sobera aporta una sobriedad y un ritmo que muy pocos conductores poseen actualmente.
Mucho antes de ‘First Dates’, el de Barakaldo dio vida a Eduardo Medina en ‘Al salir de clase’, donde llegó a protagonizar una cobra a una jovencísima Elsa Pataky
Aunque hoy en día sea uno de los rostros más conocidos de la televisión por su buen hacer presentado concursos de televisión u otros programas, la trayectoria profesional de Carlos Sobera guarda un giro de guion digno de la mejor ficción que empezó a escribirse en los últimos coletazos de los 90.
Mucho antes de convertirse en el maestro de ceremonias por excelencia de ‘First Dates’ en Cuatro, incluso antes de que su inolvidable arqueo de ceja se convirtiera en marca nacional con ‘¿Quién quiere ser millonario?’, el próximo presentador de ‘El Precio Justo’ en Telecincohizo sus pinitos como actor en series como ‘Al salir de clase’, en 1997.
El de Barakaldo obtuvo un papel como personaje principal, llegando a interpretar a Eduardo Medina, un empleado de banca que, buscando un cambio de aires, acabó regentando una floristería y que fue el padre de dos de los protagonistas más recordados: Nico (Rodolfo Sancho) y Miriam (Marián Aguilera).
Lo más curioso de aquel papel, visto con la perspectiva actual, fue su trama con el personaje de Elsa Pataky (Raquel). En una escena que hoy sería carne de meme, el personaje de Sobera llegó a rechazar una copa y un amago de beso de la que luego sería una estrella de Hollywood. Un detalle que el propio presentador recuerda con humor, bromeando sobre cómo fue capaz de hacerle una «cobra» a la mismísima Pataky.
Tras grabar 184 episodios, Sobera apareció en otra serie de Telecinco. En esta ocasión para dar vida a Fran en ‘Quítate tú pa’ ponerme yo’. Pero su verdadero lugar estaba en el centro de un plató. Su éxito en los concursos no es fruto del azar, sino de una empatía natural que conecta con el espectador medio.
Su labor en Cuatro con ‘First Dates’ ha logrado algo casi imposible: convertir un dating show en un espacio de confort diario, donde su figura actúa como el ancla necesaria entre tanto derroche sentimental. Pero es en Telecinco donde su «buen hacer» ha brillado con más fuerza. Ya sea sustituyendo a compañeros en realities de máxima audiencia como ‘Supervivientes’, o preparándose para la vuelta de un clásico como ‘El precio justo’, Sobera aporta una sobriedad y un ritmo que muy pocos conductores poseen actualmente.
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