Todos hemos visto alguna de las agresiones sexuales de Julio Iglesias. Por ejemplo, en el vídeo donde besa a la fuerza a la fuerza a la presentadora argentina Susana Giménez. Lo hace varias veces en un minuto y medio hasta que al final le agarra la cabeza mientras ella grita: “No, Julio”. Aunque no es ni mucho menos un caso aislado. Si buscan en YouTube encontrarán más ejemplos. Como cuando besó a la fuerza (de nuevo agarra su cabeza) a la reportera boliviana Brigitte Martínez. Son públicos y numerosos los documentos gráficos y escritos, como las memorias de su expareja Vaitiare Hirshon, Muñeca de trapo: Mi vida con Julio Iglesias (Ediciones B), donde denuncia cómo la obligó a mantener prácticas sexuales que ella no deseaba. No solo hay denuncias, también hay pruebas inequívocas (vean los vídeos) para denunciar a Julio Iglesias como agresor sexual. Por eso no necesito esperar a la justicia como manda Feijóo. En vez de eso me permito condenar a Julio Iglesias como agresor sexual por lo que ya sé. Y espero a que la justicia investigue las denuncias que acabamos de conocer.
Todos hemos visto alguna de las agresiones sexuales de Julio Iglesias. Por ejemplo, en el vídeo donde besa a la fuerza a la fuerza a la presentadora argentina Susana Giménez. Lo hace varias veces en un minuto y medio hasta que al final le agarra la cabeza mientras ella grita: “No, Julio”. Aunque no es ni mucho menos un caso aislado. Si buscan en YouTube encontrarán más ejemplos. Como cuando besó a la fuerza (de nuevo agarra su cabeza) a la reportera boliviana Brigitte Martínez. Son públicos y numerosos los documentos gráficos y escritos, como las memorias de su expareja Vaitiare Hirshon, Muñeca de trapo: Mi vida con Julio Iglesias (Ediciones B), donde denuncia cómo la obligó a mantener prácticas sexuales que ella no deseaba. No solo hay denuncias, también hay pruebas inequívocas (vean los vídeos) para denunciar a Julio Iglesias como agresor sexual. Por eso no necesito esperar a la justicia como manda Feijóo. En vez de eso me permito condenar a Julio Iglesias como agresor sexual por lo que ya sé. Y espero a que la justicia investigue las denuncias que acabamos de conocer. Seguir leyendo EL PAÍS
