Alex Hugo no es un detective al uso; es un hombre que buscaba el silencio de los glaciares y ha terminado encontrando el eco de sus propios pecados. En esta nueva entrega, la justicia se vuelve un asunto personal cuando el protagonista despierta tras un accidente sin recordar los últimos meses de su vida. El problema no es el vacío en su mente, sino los indicios que lo colocan como el principal sospechoso de un crimen atroz. En Lusagne, el idílico valle donde se refugió de la violencia urbana, la comunidad ha dejado de verlo como un protector para señalarlo como un extraño.
La serie, que nació como una película y ha terminado conquistando a más de seis millones de espectadores en Francia, regresa este miércoles 11 de marzo a las 20:15 horas en Cosmo. Lo hace con una atmósfera que bebe directamente del western moderno: planos abiertos, silencios que pesan más que las palabras y una naturaleza salvaje que no solo decora, sino que juzga. Los Alpes franceses, con sus cumbres escarpadas y climas extremos, actúan como un personaje más que pone a prueba la resistencia física y mental de Samuel Le Bihan, el actor que encarna a Hugo con una intensidad contenida.
En esta temporada, el suspense se traslada de los archivos policiales a la piel del protagonista. Mientras lucha por recuperar sus recuerdos para defender su inocencia, el protagonista de «Alex Hugo» debe enfrentarse a casos que sacuden los cimientos del valle: niños que huyen con armas robadas, bebés abandonados que desatan la paranoia colectiva y leyendas locales que esconden muertes muy reales. El guion explora con maestría ese «miedo al otro» que surge cuando la seguridad de una comunidad aislada se rompe, transformando los tranquilos senderos de montaña en un tribunal popular donde las cartas anónimas dictan sentencia.
El rodaje de esta ficción es, en sí mismo, una proeza. Le Bihan ha renunciado a los dobles de acción para dotar de veracidad a un policía que debe escalar, correr entre aludes y sobrevivir a tormentas reales. Esa exigencia física se traduce en una pantalla que respira verdad; aquí no hay decorados de cartón piedra, sino el frío auténtico de los valles de Cervières y el Parque Nacional de Écrins. Cada episodio de «Alex Hugo» es un desafío logístico de seis semanas donde la montaña impone sus reglas, obligando al equipo a convivir con la belleza y el peligro de un entorno que rara vez perdona los errores.
Inspirada libremente en la lírica de Richard Hugo, la serie se aleja de los procedimentales clásicos para centrarse en la ética. ¿Qué ocurre cuando la ley no coincide con la justicia? El protagonista se mueve en esa franja gris, guiado por una intuición que a veces lo aleja de los métodos oficiales y lo acerca a la compasión. Es un héroe atípico, un hombre introspectivo que prefiere escuchar el crujir de la nieve antes que el ruido de las sirenas, pero que en esta temporada se verá obligado a gritar para que su verdad sea escuchada antes de que su pasado lo termine de enterrar.
El regreso de este «sheriff de las cumbres» promete resolver el enigma de su memoria mientras los espectadores se sumergen en un drama policiaco donde el mayor peligro no son los asesinos, sino lo que guardamos bajo la alfombra cuando creemos que nadie nos mira. Con el éxito de su emisión en France 2, donde llegó a alcanzar un 28% de cuota de pantalla, «Alex Hugo» se consolida como el refugio perfecto para quienes buscan un thriller con alma, paisajes espectaculares y una tensión que se mastica en cada rincón del valle de Lusagne.
La segunda temporada de «Alex Hugo», el fenómeno de la televisión europea, llega hoy al canal temático para demostrar que el paraíso puede ser el escenario del peor de los juicios
Alex Hugo no es un detective al uso; es un hombre que buscaba el silencio de los glaciares y ha terminado encontrando el eco de sus propios pecados. En esta nueva entrega, la justicia se vuelve un asunto personal cuando el protagonista despierta tras un accidente sin recordar los últimos meses de su vida. El problema no es el vacío en su mente, sino los indicios que lo colocan como el principal sospechoso de un crimen atroz. En Lusagne, el idílico valle donde se refugió de la violencia urbana, la comunidad ha dejado de verlo como un protector para señalarlo como un extraño.
La serie, que nació como una película y ha terminado conquistando a más de seis millones de espectadores en Francia, regresa este miércoles 11 de marzo a las 20:15 horas en Cosmo. Lo hace con una atmósfera que bebe directamente del western moderno: planos abiertos, silencios que pesan más que las palabras y una naturaleza salvaje que no solo decora, sino que juzga. Los Alpes franceses, con sus cumbres escarpadas y climas extremos, actúan como un personaje más que pone a prueba la resistencia física y mental de Samuel Le Bihan, el actor que encarna a Hugo con una intensidad contenida.
En esta temporada, el suspense se traslada de los archivos policiales a la piel del protagonista. Mientras lucha por recuperar sus recuerdos para defender su inocencia, el protagonista de «Alex Hugo» debe enfrentarse a casos que sacuden los cimientos del valle: niños que huyen con armas robadas, bebés abandonados que desatan la paranoia colectiva y leyendas locales que esconden muertes muy reales. El guion explora con maestría ese «miedo al otro» que surge cuando la seguridad de una comunidad aislada se rompe, transformando los tranquilos senderos de montaña en un tribunal popular donde las cartas anónimas dictan sentencia.
El rodaje de esta ficción es, en sí mismo, una proeza. Le Bihan ha renunciado a los dobles de acción para dotar de veracidad a un policía que debe escalar, correr entre aludes y sobrevivir a tormentas reales. Esa exigencia física se traduce en una pantalla que respira verdad; aquí no hay decorados de cartón piedra, sino el frío auténtico de los valles de Cervières y el Parque Nacional de Écrins. Cada episodio de «Alex Hugo» es un desafío logístico de seis semanas donde la montaña impone sus reglas, obligando al equipo a convivir con la belleza y el peligro de un entorno que rara vez perdona los errores.
Inspirada libremente en la lírica de Richard Hugo, la serie se aleja de los procedimentales clásicos para centrarse en la ética. ¿Qué ocurre cuando la ley no coincide con la justicia? El protagonista se mueve en esa franja gris, guiado por una intuición que a veces lo aleja de los métodos oficiales y lo acerca a la compasión. Es un héroe atípico, un hombre introspectivo que prefiere escuchar el crujir de la nieve antes que el ruido de las sirenas, pero que en esta temporada se verá obligado a gritar para que su verdad sea escuchada antes de que su pasado lo termine de enterrar.
El regreso de este «sheriff de las cumbres» promete resolver el enigma de su memoria mientras los espectadores se sumergen en un drama policiaco donde el mayor peligro no son los asesinos, sino lo que guardamos bajo la alfombra cuando creemos que nadie nos mira. Con el éxito de su emisión en France 2, donde llegó a alcanzar un 28% de cuota de pantalla, «Alex Hugo» se consolida como el refugio perfecto para quienes buscan un thriller con alma, paisajes espectaculares y una tensión que se mastica en cada rincón del valle de Lusagne.
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