Los trabajadores de las bibliotecas públicas de Barcelona, cuyo comité está integrado por la Intersindical y la CGT, han acordado una huelga indefinida a partir del próximo 26 de mayo. La decisión, aprobada sin votos en contra en la última asamblea, se añade a la huelga de los sábados que la plantilla mantiene desde abril en Barcelona y en la red provincial de la Diputación. Las bibliotecarias –el sector está mayoritariamente ocupado por mujeres– reivindican, entre otras medidas, la reducción de la jornada laboral a 35 horas semanales con un turno rotativo más equilibrado y la adhesión al nuevo convenio del Ayuntamiento (ahora tienen convenio de la Diputación). Montse Serra, delegada de la Intersindical, sindicato mayoritario, ha afirmado: “Estamos lejos de llegar a un acuerdo. En las huelgas parciales hemos movilizado y cerrado 37 de las 40 bibliotecas”.
Los trabajadores de las bibliotecas públicas de Barcelona, cuyo comité está integrado por la Intersindical y la CGT, han acordado una huelga indefinida a partir del próximo 26 de mayo. La decisión, aprobada sin votos en contra en la última asamblea, se añade a la huelga de los sábados que la plantilla mantiene desde abril en Barcelona y en la red provincial de la Diputación. Las bibliotecarias –el sector está mayoritariamente ocupado por mujeres– reivindican, entre otras medidas, la reducción de la jornada laboral a 35 horas semanales con un turno rotativo más equilibrado y la adhesión al nuevo convenio del Ayuntamiento (ahora tienen convenio de la Diputación). Montse Serra, delegada de la Intersindical, sindicato mayoritario, ha afirmado: “Estamos lejos de llegar a un acuerdo. En las huelgas parciales hemos movilizado y cerrado 37 de las 40 bibliotecas”. Seguir leyendo
Los trabajadores reivindican la adhesión al nuevo convenio del Ayuntamiento y mejoras en la jornada laboral

Los trabajadores de las bibliotecas públicas de Barcelona, cuyo comité está integrado por la Intersindical y la CGT, han acordado una huelga indefinida a partir del próximo 26 de mayo. La decisión, aprobada sin votos en contra en la última asamblea, se añade a la huelga de los sábados que la plantilla mantiene desde abril en Barcelona y en la red provincial de la Diputación. Las bibliotecarias –el sector está mayoritariamente ocupado por mujeres– reivindican, entre otras medidas, la reducción de la jornada laboral a 35 horas semanales con un turno rotativo más equilibrado y la adhesión al nuevo convenio del Ayuntamiento (ahora tienen convenio de la Diputación). Montse Serra, delegada de la Intersindical, sindicato mayoritario, ha afirmado: “Estamos lejos de llegar a un acuerdo. En las huelgas parciales hemos movilizado y cerrado 37 de las 40 bibliotecas”.
La convocatoria coincidirá con las semanas previas a las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU), un periodo de alta afluencia en las bibliotecas públicas. “Jamás hemos tocado en la Selectividad en respeto a los estudiantes pero estamos en un momento muy crítico”, ha señalado Brea. Los convocantes llevan desde marzo en huelgas parciales a los sábados y han mantenido siete reuniones de negociación con el Consorcio de Bibliotecas. Según los datos de una circular interna del propio Consorcio, los cuatro días de huelgas del último més contó con una adhesión de entre el 20% y el 51% del total convocado, dependiendo de la fecha. Blanca Brea, técnica auxiliar de bibliotecas que trabaja de manera itinerante en 41 de las bibliotecas de Barcelona y delegada del comité por parte de la CGT, asegura: “El gran problema es la distribución de los bloques horarios. Es inviable tener cualquier actividad extra, hacer un curso o mantener una rutina. Es como un médico de urgencia pero no lo cobramos como tal”.
Entre las principales reivindicaciones, la distribución de los turnos rotativos figura entre las principales, añadido a un pedido por la mejora del reconocimiento financiero. “Tenemos horarios tipo McDonald’s: de lunes a domingo, cambian a cada semana y sin la posibilidad de una negociación”, comenta Brea. Además la plantilla, que no recibe ningún valor extra previsto en otros servicios de atendimiento al público como las Oficinas de Atención ciudadana (OAC), han visto el sistema colapsar en las últimas semanas debido al aumento de solicitudes por el certificado del carnet de bibliotecas.
El documento es considerado uno de los documentos no oficiales autorizados durante el proceso de la regularización extraordinaria de migrantes. “Hemos visto colas enormes en la Biblioteca Sant Pau con la demanda para el certificado del carnet o por parte de migrantes queriendo hacerlo para estar regularizado, por si acaso ocurre otra regularización extraordinaria”, ha comentado Brea.
Los representantes sindicales han asegurado que mantendrán las “movilizaciones en defensa de un servicio bibliotecario público y de calidad” y han calificado el sector como “invisibilizado y precarizado”. La huelga de las bibliotecas se incorpora a un contexto de tensión en los servicios públicos catalanes que, desde hace meses, enfrenta la profusión de huelgas también en los servicios sociales de la capital catalana.
Fuentes del Consorcio de Bibliotecas han asegurado, por su parte, que el proceso de negociación colectiva con el comité de empresa “continúa abierto” y mantiene reuniones y canales de diálogo. El organismo sostiene que las conversaciones buscan avanzar en la adhesión a las condiciones de trabajo del Ayuntamiento de Barcelona, que contempla, entre otras medidas, la reducción de la jornada laboral a 35 horas semanales y la funcionarización de la plantilla.
Sim embargo, la propuesta actual ofrecida, según los sindicatos, sigue siendo con horarios rotativos de mañana, tarde y fin de semana, que “impiden la conciliación personal y familiar”. El Consorcio defiende que trabaja en una nueva propuesta horaria para homologar turnos según la tipología de biblioteca y mejorar la conciliación laboral. Según han comunicado el objetivo es “reducir desigualdades internas y reforzar especialmente las bibliotecas pequeñas y medianas para equilibrar los turnos de trabajo”.
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