Poco tiene que ver aquel Bad Bunny que inició hace 10 años en el mundo del trap con el que hoy abarrota estadios. El actual rey del pop no es estadounidense y tampoco hace pop: Benito Antonio Martínez Ocasio es un boricua que ha logrado, reivindicando su tierra como bandera, hacer rentable una apuesta tan arriesgada como plantarle cara al imperio.
Poco tiene que ver aquel Bad Bunny que inició hace 10 años en el mundo del trap con el que hoy abarrota estadios. El actual rey del pop no es estadounidense y tampoco hace pop: Benito Antonio Martínez Ocasio es un boricua que ha logrado, reivindicando su tierra como bandera, hacer rentable una apuesta tan arriesgada como plantarle cara al imperio. Seguir leyendo EL PAÍS
