Hay ciudades que miran siempre hacia adelante, como Nueva York o Hong Kong, y otras que han llegado al siglo XXI viviendo de las rentas de un pasado extraordinario pero con el lastre de haberse olvidado de pensar en su futuro. Roma caput mundi (Roma capital del mundo) fue una frase acuñada en tiempos de los romanos, cuando la capital del imperio más poderoso de Occidente estaba en esa ciudad. En 2026, esas palabras aún sobrevuelan el imaginario local. Es más, fueron las elegidas para envolver los andamios que han cubierto (y todavía cubren) cientos de monumentos que, de cara al jubileo que ahora ha terminado, han cambiado de aspecto gracias a 500 millones de euros de los fondos europeos Next Generation. Roma, que atesora la mayor flota de vehículos privados que existe en una ciudad europea, ha podido así limpiar sus tesoros de la capa de mugre negra generada por tanto vehículo. Aunque sus vecinos también reclaman más marquesinas en las que esperar el autobús, aceras, farolas o paradas de metro.
La exposición ‘Roma en el Mundo’ pone en perspectiva esa urbe con otras 17 ofreciendo una fotografia global de cómo vivimos
Hay ciudades que miran siempre hacia adelante, como Nueva York o Hong Kong, y otras que han llegado al siglo XXI viviendo de las rentas de un pasado extraordinario pero con el lastre de haberse olvidado de pensar en su futuro. Roma caput mundi (Roma capital del mundo) fue una frase acuñada en tiempos de los romanos, cuando la capital del imperio más poderoso de Occidente estaba en esa ciudad. En 2026, esas palabras aún sobrevuelan el imaginario local. Es más, fueron las elegidas para envolver los andamios que han cubierto (y todavía cubren) cientos de monumentos que, de cara al jubileo que ahora ha terminado, han cambiado de aspecto gracias a 500 millones de euros de los fondos europeos Next Generation. Roma, que atesora la mayor flota de vehículos privados que existe en una ciudad europea, ha podido así limpiar sus tesoros de la capa de mugre negra generada por tanto vehículo. Aunque sus vecinos también reclaman más marquesinas en las que esperar el autobús, aceras, farolas o paradas de metro.
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