Emilia Clarke ha reflexionado sobre su etapa en ‘Juego de tronos‘ y ha dejado claro que no tiene intención de volver al género fantástico tras haber pasado casi una década ligada a la serie de HBO. La actriz lo ha explicado en una entrevista concedida a ‘The New York Times‘, publicada con motivo del estreno de su nueva serie de espionaje, ‘Ponies‘.
Durante la conversación, Clarke aseguró que su etapa interpretando a Daenerys Targaryen, uno de los personajes centrales de la ficción, supuso una experiencia tan intensa que le ha llevado a cerrar prácticamente la puerta a futuras producciones de fantasía. En sus propias palabras: «Es muy poco probable que vuelva a subirme a un dragón, o siquiera a aparecer en el mismo plano que uno».
La actriz participó en ‘Juego de tronos’ durante ocho temporadas y obtuvo cuatro nominaciones a los premios Emmy por su trabajo. Su personaje fue clave en el tramo final de la serie, especialmente tras el controvertido giro narrativo que convirtió a Daenerys en una de las antagonistas principales. Clarke ha reconocido en varias ocasiones que no era consciente de ese desenlace hasta leer los guiones finales, un momento que recuerda como especialmente duro a nivel emocional.
En entrevistas anteriores, la intérprete ya había mostrado su incomodidad con el desarrollo acelerado de la última temporada y con la prioridad que, a su juicio, se dio a los grandes espectáculos visuales frente al desarrollo de personajes. Aun así, con el paso del tiempo, Clarke afirma haber hecho las paces con el final de la serie y con la reacción del público, que en su momento fue mayoritariamente crítica.
Ahora, centrada en nuevos proyectos alejados de la fantasía épica, Clarke considera que su vínculo con ‘Juego de tronos’ sigue siendo profundo, pero también cerrado. Según ha explicado, la carga emocional asociada a la serie hace que aún le resulte difícil verla con distancia, aunque valora su legado y el impacto cultural que tuvo a nivel global.
Con este balance, la actriz marca un punto y aparte en su carrera, apostando por otros géneros y dejando atrás una etapa que definió su trayectoria, pero que también la llevó al límite personal y profesional.
La actriz afirma que no tiene intención de regresar al género tras ocho años interpretando a Daenerys Targaryen
Emilia Clarke ha reflexionado sobre su etapa en ‘Juego de tronos‘ y ha dejado claro que no tiene intención de volver al género fantástico tras haber pasado casi una década ligada a la serie de HBO. La actriz lo ha explicado en una entrevista concedida a ‘The New York Times‘, publicada con motivo del estreno de su nueva serie de espionaje, ‘Ponies‘.
Durante la conversación, Clarke aseguró que su etapa interpretando a Daenerys Targaryen, uno de los personajes centrales de la ficción, supuso una experiencia tan intensa que le ha llevado a cerrar prácticamente la puerta a futuras producciones de fantasía. En sus propias palabras: «Es muy poco probable que vuelva a subirme a un dragón, o siquiera a aparecer en el mismo plano que uno».
La actriz participó en ‘Juego de tronos’ durante ocho temporadas y obtuvo cuatro nominaciones a los premios Emmy por su trabajo. Su personaje fue clave en el tramo final de la serie, especialmente tras el controvertido giro narrativo que convirtió a Daenerys en una de las antagonistas principales. Clarke ha reconocido en varias ocasiones que no era consciente de ese desenlace hasta leer los guiones finales, un momento que recuerda como especialmente duro a nivel emocional.
En entrevistas anteriores, la intérprete ya había mostrado su incomodidad con el desarrollo acelerado de la última temporada y con la prioridad que, a su juicio, se dio a los grandes espectáculos visuales frente al desarrollo de personajes. Aun así, con el paso del tiempo, Clarke afirma haber hecho las paces con el final de la serie y con la reacción del público, que en su momento fue mayoritariamente crítica.
Ahora, centrada en nuevos proyectos alejados de la fantasía épica, Clarke considera que su vínculo con ‘Juego de tronos’ sigue siendo profundo, pero también cerrado. Según ha explicado, la carga emocional asociada a la serie hace que aún le resulte difícil verla con distancia, aunque valora su legado y el impacto cultural que tuvo a nivel global.
Con este balance, la actriz marca un punto y aparte en su carrera, apostando por otros géneros y dejando atrás una etapa que definió su trayectoria, pero que también la llevó al límite personal y profesional.
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