Carlota Casiraghi (Montecarlo, 39 años) está abriéndose al mundo más que de costumbre. La hija de Carolina de Mónaco, que enfrenta su debut literario en solitario con un libro titulado Le fêlure (La grieta) —publicado el pasado 29 de enero por la editorial francesa Julliard—, promociona estos días su obra entre confesiones personales y reflexiones filosóficas. En este contexto, la nieta de Raniero III y Grace de Mónaco visitó el pasado 30 de enero el programa de radio del productor Marc-Olivier Fogiel en la emisora francesa RTL, y habló, entre otras cosas, de la maternidad e incluso se atrevió a confesar qué tipo de madre se considera: “Espero que suficientemente buena”, respondió a una pregunta directa de su entrevistador. Casiraghi tiene dos hijos, Rafael Elmaleh, de 12 años, fruto de su relación con el actor marroquí Gad Elmaleh, y Baltasar Rassam, de 7, que tuvo con el productor de cine francés Dimitri Rassam.
La hija de Carolina de Mónaco, que afronta su debut literario en solitario con ‘Le fêlure’, ha roto su habitual discreción en una radio francesa para hablar de la maternidad y la culpa de algunas mujeres en esta etapa, entre otros temas personales
Carlota Casiraghi (Montecarlo, 39 años) está abriéndose al mundo más que de costumbre. La hija de Carolina de Mónaco, que enfrenta su debut literario en solitario con un libro titulado Le fêlure (La grieta) —publicado el pasado 29 de enero por la editorial francesaJulliard—, promociona estos días su obra entre confesiones personales y reflexiones filosóficas. En este contexto, la nieta de Raniero III y Grace de Mónaco visitó el pasado 30 de enero el programa de radio del productor Marc-Olivier Fogiel en la emisora francesa RTL, y habló, entre otras cosas, de la maternidad e incluso se atrevió a confesar qué tipo de madre se considera: “Espero que suficientemente buena”, respondió a una pregunta directa de su entrevistador. Casiraghi tiene dos hijos, Rafael Elmaleh, de 12 años, fruto de su relación con el actor marroquí Gad Elmaleh, y Baltasar Rassam, de 7, que tuvo con el productor de cine francés Dimitri Rassam.
La musa de Chanel confesó durante la entrevista que, para ella, “el mito del amor maternal pesa mucho” y, aunque aseguró que “el amor de una madre lo es todo y no es algo que haya que minimizar”, también consideró que “hay muchos tabús y mucha culpa en este área [de la vida de las mujeres]”. “Creo que muchas madres sienten ansiedad por este trastorno físico y psicológico. Hay mucha vergüenza en torno a ello”, sentenció Casiraghi. Ante la sorpresa de Fogiel porque su invitada no pudiera asegurar si es o no una madre “suficientemente buena”, ella respondió: “Intento hacer lo mejor que puedo con lo que soy. Es inevitable que haya imperfecciones. Lo que importa es el amor y el cariño”.
Además de la maternidad, Casiraghi habló de su herencia familiar, de las injusticias sociales y de escritura. Sobre la imagen que la gente se ha formado sobre ella, protagonista de titulares desde el momento en el que nació, aseguró: “Creo que es el caso de muchos; llevamos el peso de una historia, una familia que nos define”. Hablando de la suya propia, también quiso referirse a sus orígenes, asegurando que su madre había querido que se educara en escuelas públicas, lo que dice haberle ayudado a tomar conciencia de las desigualdades: “Cuando te enfrentas a la diversidad social, te das cuenta de la injusticia social”, explicó.
En un plano más filosófico —es licenciada en Filosofía y, desde hace una década, anfitriona de los Encuentros Filosóficos de Mónaco— agregó: “Gritar ‘No soy quien crees’, experimentar situaciones como una ruptura amorosa, una búsqueda espiritual; es parte de lo que todos experimentamos”. En referencia al título de su libro y a esas grietas que todo el mundo sufre alguna vez, dijo: “Todos estamos agrietados, porque cada vida implica circunstancias personales, políticas e históricas”. En cuanto a sus grietas sentimentales, la escritora rompió con el padre de su primer hijo, Gad Elmaleh —a quien conoció en una fiesta en 2011 y con quien se lleva 16 años de diferencia— en el año 2015, se dice que por motivos relacionados con la carrera de este en Estados Unidos. Nunca llegaron a comprometerse. A Dimitri Rassam —padre de su segundo hijo— se lo presentaron en una cena en diciembre de 2016. Se comprometieron en 2018 y se casaron en 2019. Tras su separación en 2024, él (hijo de una de las íntimas amigas de Carolina de Mónaco, Carole Bouquet) llegó a declarar: “Perdí el control”. Desde marzo de 2024, Casiraghi mantiene una muy discreta relación con el escritor Nicolas Mathieu.
En el comienzo de la sinopsis de Le fêlure —obra pensada como un encuentro entre literatura y filosofía— se lee: “Dentro de cada uno de nosotros yace una grieta que amenaza el todo, lo organiza; es a la vez nuestra mayor oportunidad y nuestro mayor peligro. Con esta convicción concebí este libro, como una investigación viva, literaria y encarnada sobre las pequeñas y grandes tragedias de nuestro destino común, que sin duda son el lugar desde el que pensamos y amamos con mayor intensidad”. Este no es su primer libro: en 2018 publicó Archipel des passions (Archipiélago de las pasiones) junto a su mentor y profesor de carrera, Robert Maggiori. Tras este primer paso, inició una serie de conferencias que le han llevado por Europa y en las que ha tenido la oportunidad de coincidir con muchos intelectuales.
Además de su interés en la literatura y la filosofía, Carlota Casiraghi está vinculada al mundo de la moda. Es imagen de Chanel desde hace años; una sólida relación que la llevó, en enero de 2022, a desfilar para la colección de alta costura primavera verano, en el que apareció sobre la pasarela montada a caballo.
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