Tendemos a pensar que decorar nuestro piso nos va a suponer una gran inversión de dinero. Sin embargo, no hace falta contar con grandes presupuestos para darle un toque personal. Sobre todo, cuando estamos de alquiler y no podemos hacer cambios que conlleven reformas. En estas ocasiones, basta con incorporar pequeños detalles para sentirlo nuestro hogar.
Tendemos a pensar que decorar nuestro piso nos va a suponer una gran inversión de dinero. Sin embargo, no hace falta contar con grandes presupuestos para darle un toque personal. Sobre todo, cuando estamos de alquiler y no podemos hacer cambios que conlleven reformas. En estas ocasiones, basta con incorporar pequeños detalles para sentirlo nuestro hogar. Seguir leyendo EL PAÍS
