En pocas horas de diferencia, dos salas de música de Barcelona, el Karma y La Deskomunal, han anunciado su cierre. La mítica sala de la plaza Real, con casi cincuenta años de historia, ya ha bajado la persiana, según anunció este martes por sorpresa en sus redes sociales; mientras que La Deskomunal, en el barrio de Sants, ha comunicado este jueves que dejará de funcionar a finales de este año. Son dos bajas significativas, la primera de rock y música independiente, y la segunda un rincón de cultura alternativa, que dejan la ciudad un poco huérfana de bares que salen de los circuitos más comerciales, que han sido referentes para varias generaciones.
La mítica sala de la plaza Reial, con casi cincuenta años de historia, ya ha bajado la persiana, y la de Sants lo hará a finales de este año EL PAÍS
