El 23 de abril de 1976 se publicó el primer álbum, homónimo, de Ramones. Se grabó durante siete días en la octava planta del neoyorquino Radio City Music Hall, y costó 6.400 dólares de la época, una cifra ínfima en comparación a los altos presupuestos que se manejaban entonces en la industria discográfica. Su compañía, Sire, decidió extraer dos sencillos, Blitzkrieg Bop y I Wanna Be Your Boyfriend, pero ninguno de ellos consiguió entrar en la lista de ventas, ni tampoco el elepé. Sin embargo, se considera uno de los discos más influyentes de la historia de la música popular. Las palabras vertidas sobre su importancia cultural exceden con creces los 29 minutos y cuatro segundos en que se agota la escucha del que se considera el álbum que inventó el punk.
Se cumplen 50 años del álbum de debut del grupo que inventó el punk, aunque su éxito en la estética y en el mostrador de ‘merchandising’ fue mayor que en el escenario EL PAÍS
