Una nueva generación de la dinastía Fernández ha comenzado a ganar terreno en la música mexicana. Los hermanos Alex y Camila Fernández son los herederos de un legado que comenzó con Vicente Fernández, el Charro de Huentitán, quien pasó de cantar en restaurantes y palenques a convertirse en una de las figuras más emblemáticas de la música ranchera. Su hijo, Alejandro Fernández, continuó por ese camino al consolidar una trayectoria propia, con la que ha encabezado giras internacionales. Actualmente, Alex y Camila —dos de los cinco hijos del Potrillo— viven una etapa de mayor exposición, con proyectos que les han abierto espacio para destacar por su cuenta.
La dinastía artística de Vicente Fernández continúa con sus nietos, quienes se han sumado al elenco del ‘reality’ ‘Juego de Voces’ EL PAÍS
