Johann Chapoutot, historiador del nazismo: “Para las élites alemanas, Hitler era un paleto a su servicio, un don nadie al que podían controlar”

El historiador Johann Chapoutot (Martigues, Francia, 47 años), profesor en la Sorbonne y gran especialista en la Alemania nazi, no niega la oscuridad del presente. Pero en Irresponsables (Alianza) rechaza todo fatalismo: el regreso del fascismo no es inevitable, como tampoco lo fue la llegada de Hitler al poder. Su tesis es que Weimar no cayó por las urnas, sino por una decisión política: una oligarquía conservadora se apoyó en los nazis para frenar a la izquierda y preservar sus intereses. Sentado en un despacho de su editorial francesa, sobrio pero con un inesperado punto de humor cáustico, el historiador no consuela, pero sirve de guía en la penumbra: “Ahora ya sabemos lo que puede ocurrir”. El primer paso para tratar de evitarlo.

Seguir leyendo

 El historiador Johann Chapoutot (Martigues, Francia, 47 años), profesor en la Sorbonne y gran especialista en la Alemania nazi, no niega la oscuridad del presente. Pero en Irresponsables (Alianza) rechaza todo fatalismo: el regreso del fascismo no es inevitable, como tampoco lo fue la llegada de Hitler al poder. Su tesis es que Weimar no cayó por las urnas, sino por una decisión política: una oligarquía conservadora se apoyó en los nazis para frenar a la izquierda y preservar sus intereses. Sentado en un despacho de su editorial francesa, sobrio pero con un inesperado punto de humor cáustico, el historiador no consuela, pero sirve de guía en la penumbra: “Ahora ya sabemos lo que puede ocurrir”. El primer paso para tratar de evitarlo. Seguir leyendo  

El historiador Johann Chapoutot (Martigues, Francia, 47 años), profesor en la Sorbonne y gran especialista en la Alemania nazi, no niega la oscuridad del presente. Pero en Irresponsables (Alianza) rechaza todo fatalismo: el regreso del fascismo no es inevitable, como tampoco lo fue la llegada de Hitler al poder. Su tesis es que Weimar no cayó por las urnas, sino por una decisión política: una oligarquía conservadora se apoyó en los nazis para frenar a la izquierda y preservar sus intereses. Sentado en un despacho de su editorial francesa, sobrio pero con un inesperado punto de humor cáustico, el historiador no consuela, pero sirve de guía en la penumbra: “Ahora ya sabemos lo que puede ocurrir”. El primer paso para tratar de evitarlo.

Seguir leyendo

 EL PAÍS

Noticias Similares