Toda la historia del jazz moderno, desde el bebop hasta finales del pasado siglo, puede contarse a través de su obra, algo que no puede decirse de ningún otro músico. Muchos provocaron y protagonizaron alguna revolución musical en diferentes periodos, pero nadie como Miles Davis lo hizo tantas veces, y en todas ellas de forma rotunda y enormemente influyente. Estilos como bebop, cool jazz, hard-bop, third stream, jazz modal, post-bop o jazz-rock, además de diferentes fusiones con géneros como funk, pop o hip-hop, no se pueden entender sin el legado de Davis. Hoy, en el centenario de su nacimiento, su importancia no ha decrecido ni un ápice, y la gran mayoría de su obra, siempre en el epicentro de los terremotos musicales que fueron empujando la frenética evolución del jazz, mantiene la misma frescura que cuando se creó.
Se cumplen 100 años del nacimiento de uno de los artistas más creativos e influyentes de la historia, cuya obra es esencial para entender las diferentes evoluciones de su género favorito y de la música negra EL PAÍS
