Madrid arranca el verano con la agenda llena para quienes buscan plan sin complicarse: terrazas donde ver caer el sol con una cerveza en la mano, una plaza convertida en festival de aperitivo y conciertos y un teatro que se transforma en bar nocturno con piano y micrófono abierto. Tres propuestas para engancharse al ritmo de la ciudad cuando el calor cae y las ganas de salir suben.
Madrid arranca el verano con la agenda llena para quienes buscan plan sin complicarse: terrazas donde ver caer el sol con una cerveza en la mano, una plaza convertida en festival de aperitivo y conciertos y un teatro que se transforma en bar nocturno con piano y micrófono abierto. Tres propuestas para engancharse al ritmo de la ciudad cuando el calor cae y las ganas de salir suben. Seguir leyendo EL PAÍS
