Este artículo podría haberse escrito de muchas maneras. Quizá la menos original sea con la música de la Jurado de fondo. Con Muera el amor, Punto de partida y Ese hombre y cada letra del alfabeto parida por don Manuel Alejandro. Temas con fuerza desmedida, puro ímpetu del viento, cantados por esa garganta que fue y es, decía el tío de la cantante, como las “cataratas del Niágara”.
La serie documental de Movistar + se fija en la mujer detrás de Rocío Jurado, llena de miedos, profundamente religiosa y tímida, cardada de pudores y entregada a los suyos, sin olvidarse del icono de la música EL PAÍS
