Una lectora: “Nos exigen puntualidad y son los gobiernos quienes llegan tarde”

Nos exigen puntualidad para pagar alquileres y mensualidades, estabilidad para tener hijos, solvencia para acceder a una vivienda y hasta un coche para llegar a tiempo a los trabajos cada vez más precarios. Todo tiene plazos, intereses y penalizaciones. Todo menos los derechos sociales. Mientras nosotras acumulamos contratos basura, alquileres imposibles y jornadas que devoran la vida, son los gobiernos quienes llegan tarde. Tarde para limitar el precio de la vivienda. Tarde para proteger salarios. Tarde para garantizar servicios públicos dignos. Tarde para legislar contra la explotación y la especulación que convierten necesidades en negocios millonarios. Y, aun así, somos nosotras quienes debemos insistir, manifestarnos y recordar que vivir no debería ser un privilegio.

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 La falta de respuesta a necesidades básicas, la España rural, las prácticas de algunas empresas de alquiler de vehículos y los libros virales son algunos de los mensajes para el director  

Cartas al Director

Opinión de un lector sobre una información publicada por el diario o un hecho noticioso. Dirigidas al director del diario y seleccionadas y editadas por el equipo de opinión

La falta de respuesta a necesidades básicas, la España rural, las prácticas de algunas empresas de alquiler de vehículos y los libros virales son algunos de los mensajes para el director

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Una manifestación en defensa del derecho al acceso a la vivienda en Madrid, el pasado 24 de mayo.Ricardo Rubio – Europa Press (Europa Press)

Nos exigen puntualidad para pagar alquileres y mensualidades, estabilidad para tener hijos, solvencia para acceder a una vivienda y hasta un coche para llegar a tiempo a los trabajos cada vez más precarios. Todo tiene plazos, intereses y penalizaciones. Todo menos los derechos sociales. Mientras nosotras acumulamos contratos basura, alquileres imposibles y jornadas que devoran la vida, son los gobiernos quienes llegan tarde. Tarde para limitar el precio de la vivienda. Tarde para proteger salarios. Tarde para garantizar servicios públicos dignos. Tarde para legislar contra la explotación y la especulación que convierten necesidades en negocios millonarios. Y, aun así, somos nosotras quienes debemos insistir, manifestarnos y recordar que vivir no debería ser un privilegio.

Fátima Mesa Herrera. Bilbao

La vida continúa

La vuelta al cole de la que tanto suele hablarse en estas semanas puede ser una cuesta apabullante para muchos. En los pueblos de la España olvidada no suele ser así. En Guadalviar es una cuesta en tranquila bajada. Recuerda al pueblo que sus esfuerzos de resiliencia dan frutos al ver a sus casi quince niños sentarse en esos pupitres que un día estuvieron en peligro de extinción. Es un manifiesto de que los pueblos no son complejos turísticos para pasar un mes al año, sino un lugar donde la vida continúa a pesar del acecho del frío y del otoño. Y finalmente, una esperanza de que la vida seguirá latente en el silencio de sus calles.

Miguel Martínez Arbués. Guadalaviar (Teruel)

Para beneficio privado

Es indignante ver cómo algunos ayuntamientos, gobernados por partidos que se autodenominan progresistas y defensores de la clase obrera no defienden al trabajador. Cerca del aeropuerto, en El Prat de Llobregat, existe un grave problema de saturación de aparcamiento debido a que empresas piratas de alquiler usan el suelo público para su beneficio privado. Tras trasladar nuestras quejas al Ayuntamiento, la solución mágica del consistorio no ha sido sancionar ni controlar a estas empresas, sino implantar una Zona Taronja de pago. A partir de ahora, ir a trabajar y aparcar tendrá un coste más añadido. Una medida recaudatoria que castiga a los trabajadores en lugar de perseguir el abuso empresarial de los espacios públicos.

Jordi Ramos. Esplugues de Llobregat (Barcelona)

Libros virales

Seguramente te topaste con libros etiquetados como “fenómenos de BookTok”, una expresión para aquellos títulos convertidos en éxitos en redes sociales. ¿Hasta qué punto la lógica de las redes está condicionando la literatura? Basta una búsqueda rápida para ver que abundan las publicaciones recomendando lecturas que acumulan cientos de miles de visualizaciones. Es innegable que las redes han contribuido a despertar el interés por la lectura entre los más jóvenes, pero conviene preguntarse qué tipo de literatura se está promoviendo. Con frecuencia, estos libros buscan únicamente una viralidad en el algoritmo que garantice ingresos editoriales, priorizando incluir clichés forzados ante la originalidad o profundidad.

Anna Cifuentes Salamí. Viladecans (Barcelona)

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