Cuando el sonido del televisor se queda corto, la primera opción que suele venir a la cabeza es una barra de sonido. Es compacta, sencilla de instalar y permite mejorar rápidamente la experiencia al ver películas o series. Pero no es la única alternativa. Para quienes quieren dar un paso más y construir un sistema de cine en casa más completo, un receptor AV puede ser una opción mucho más versátil.
He probado tres receptores de hasta 600 euros para comprobar cómo mejoran el sonido, qué conexiones ofrecen y qué opciones resultan más interesantes para cine, televisión o música EL PAÍS
