Las declaraciones de Adam Brody sobre Gaza provocan las críticas de sus compañeras de ‘Nadie quiere esto’

Las declaraciones de Adam Brody sobre la guerra en Gaza han provocado las primeras respuestas públicas de varios integrantes del equipo de ‘Nadie quiere esto’, la comedia romántica de Netflix que protagoniza junto a Kristen Bell. Tanto Erin Foster, creadora de la ficción, como Tovah Feldshuh, que interpreta a la madre de su personaje, han manifestado su desacuerdo con las palabras del actor, aunque con posturas y grados de contundencia diferentes.

La controversia tiene su origen en una entrevista concedida por Brody a GQ el pasado 25 de septiembre, en la que el intérprete, que da vida al rabino Noah Roklov, abordó su posición sobre el conflicto entre Israel y Palestina. Durante la conversación, aseguró que consideraba que las actuaciones de Israel en Gaza constituían «un genocidio» y expresó su deseo de ver una «Palestina libre». El actor también lamentó el sufrimiento de la población afectada y manifestó su esperanza de que un cambio en las políticas estadounidenses contribuyera a mejorar la situación.

Una de las primeras en pronunciarse sobre estas declaraciones ha sido Erin Foster, creadora y productora ejecutiva de la serie. Durante su participación en el pódcast ‘Not Skinny But Not Fat’, presentado por Amanda Hirsch, Foster reconoció que mantiene una postura diferente a la del protagonista, aunque quiso dejar claro que estas discrepancias no tienen por qué afectar a su relación profesional.

«Aunque quiero a Adam, también estoy en desacuerdo con él. Y no pasa nada», explicó la guionista, que comparó el ambiente de trabajo de la producción con las conversaciones que pueden producirse en cualquier reunión familiar, donde conviven opiniones políticas diferentes. Foster insistió en la importancia de respetar esas diferencias y defendió el propósito con el que creó ‘Nadie quiere esto’.

La productora, que se convirtió al judaísmo antes de casarse con el empresario musical Simon Tikhman, recordó que la serie nació también como una forma de ofrecer una representación positiva de la comunidad judía. En este sentido, aseguró que su intención es que los espectadores judíos se sientan comprendidos y representados, y definió la ficción como una carta de amor al judaísmo.

Más contundente ha sido Tovah Feldshuh, encargada de interpretar a Bina Roklov, la madre de Noah, en la producción de Netflix. En una entrevista publicada por el ‘New York Post’ el pasado 25 de octubre, la actriz rechazó las acusaciones de genocidio y estableció una comparación con la propaganda nazi.

«Acusar al pueblo judío de genocidio es una locura. Es algo sacado del manual de Hitler», afirmó Feldshuh, que considera que este tipo de declaraciones invierten los papeles de víctimas y responsables. Conviene precisar, no obstante, que Brody se había referido específicamente a las actuaciones de Israel en Gaza y no había atribuido responsabilidades al conjunto de la comunidad judía.

La intérprete también defendió la importancia de Israel en el panorama internacional y expresó su preocupación por las consecuencias que, a su juicio, pueden tener determinadas acusaciones cuando proceden de personalidades con una gran repercusión pública. Pese a sus diferencias, Feldshuh aseguró que las opiniones políticas no deben condicionar el trato entre compañeros, subrayando que su responsabilidad en el rodaje es mantener una actitud respetuosa con quienes trabajan a su lado.

Las palabras de Brody también habían recibido anteriormente las críticas de Steve Leder, rabino que ejerció como asesor sobre judaísmo durante la primera temporada de la serie. En un vídeo publicado a finales de septiembre, Leder cuestionó los conocimientos del actor sobre el conflicto y rechazó su utilización del término genocidio.

Esta controversia coincide con el reciente estreno de la tercera temporada de ‘Nadie quiere esto’, disponible en Netflix desde el 22 de octubre. La ficción, protagonizada por Kristen Bell y Adam Brody, sigue la relación sentimental entre una presentadora de pódcast agnóstica y un rabino, con las diferencias religiosas y culturales entre ambos como uno de sus principales ejes argumentales.

Por el momento, Brody no ha respondido públicamente a las declaraciones de Foster y Feldshuh, y tampoco se han anunciado consecuencias profesionales derivadas de estas discrepancias. Las distintas posiciones han quedado reflejadas en entrevistas y declaraciones individuales, sin que se haya confirmado ningún conflicto interno que afecte a la producción de Netflix.

 Erin Foster, creadora de la serie de Netflix, reconoce sus diferencias con el actor, mientras que Tovah Feldshuh, que interpreta a su madre en la ficción, responde con dureza a sus palabras y llega a establecer una comparación con Hitler  

Las declaraciones de Adam Brody sobre la guerra en Gaza han provocado las primeras respuestas públicas de varios integrantes del equipo de ‘Nadie quiere esto’, la comedia romántica de Netflix que protagoniza junto a Kristen Bell. Tanto Erin Foster, creadora de la ficción, como Tovah Feldshuh, que interpreta a la madre de su personaje, han manifestado su desacuerdo con las palabras del actor, aunque con posturas y grados de contundencia diferentes.

La controversia tiene su origen en una entrevista concedida por Brody a GQ el pasado 25 de septiembre, en la que el intérprete, que da vida al rabino Noah Roklov, abordó su posición sobre el conflicto entre Israel y Palestina. Durante la conversación, aseguró que consideraba que las actuaciones de Israel en Gaza constituían «un genocidio» y expresó su deseo de ver una «Palestina libre». El actor también lamentó el sufrimiento de la población afectada y manifestó su esperanza de que un cambio en las políticas estadounidenses contribuyera a mejorar la situación.

Una de las primeras en pronunciarse sobre estas declaraciones ha sido Erin Foster, creadora y productora ejecutiva de la serie. Durante su participación en el pódcast ‘Not Skinny But Not Fat’, presentado por Amanda Hirsch, Foster reconoció que mantiene una postura diferente a la del protagonista, aunque quiso dejar claro que estas discrepancias no tienen por qué afectar a su relación profesional.

«Aunque quiero a Adam, también estoy en desacuerdo con él. Y no pasa nada», explicó la guionista, que comparó el ambiente de trabajo de la producción con las conversaciones que pueden producirse en cualquier reunión familiar, donde conviven opiniones políticas diferentes. Foster insistió en la importancia de respetar esas diferencias y defendió el propósito con el que creó ‘Nadie quiere esto’.

La productora, que se convirtió al judaísmo antes de casarse con el empresario musical Simon Tikhman, recordó que la serie nació también como una forma de ofrecer una representación positiva de la comunidad judía. En este sentido, aseguró que su intención es que los espectadores judíos se sientan comprendidos y representados, y definió la ficción como una carta de amor al judaísmo.

Más contundente ha sido Tovah Feldshuh, encargada de interpretar a Bina Roklov, la madre de Noah, en la producción de Netflix. En una entrevista publicada por el ‘New York Post’ el pasado 25 de octubre, la actriz rechazó las acusaciones de genocidio y estableció una comparación con la propaganda nazi.

«Acusar al pueblo judío de genocidio es una locura. Es algo sacado del manual de Hitler», afirmó Feldshuh, que considera que este tipo de declaraciones invierten los papeles de víctimas y responsables. Conviene precisar, no obstante, que Brody se había referido específicamente a las actuaciones de Israel en Gaza y no había atribuido responsabilidades al conjunto de la comunidad judía.

La intérprete también defendió la importancia de Israel en el panorama internacional y expresó su preocupación por las consecuencias que, a su juicio, pueden tener determinadas acusaciones cuando proceden de personalidades con una gran repercusión pública. Pese a sus diferencias, Feldshuh aseguró que las opiniones políticas no deben condicionar el trato entre compañeros, subrayando que su responsabilidad en el rodaje es mantener una actitud respetuosa con quienes trabajan a su lado.

Las palabras de Brody también habían recibido anteriormente las críticas de Steve Leder, rabino que ejerció como asesor sobre judaísmo durante la primera temporada de la serie. En un vídeo publicado a finales de septiembre, Leder cuestionó los conocimientos del actor sobre el conflicto y rechazó su utilización del término genocidio.

Esta controversia coincide con el reciente estreno de la tercera temporada de ‘Nadie quiere esto’, disponible en Netflix desde el 22 de octubre. La ficción, protagonizada por Kristen Bell y Adam Brody, sigue la relación sentimental entre una presentadora de pódcast agnóstica y un rabino, con las diferencias religiosas y culturales entre ambos como uno de sus principales ejes argumentales.

Por el momento, Brody no ha respondido públicamente a las declaraciones de Foster y Feldshuh, y tampoco se han anunciado consecuencias profesionales derivadas de estas discrepancias. Las distintas posiciones han quedado reflejadas en entrevistas y declaraciones individuales, sin que se haya confirmado ningún conflicto interno que afecte a la producción de Netflix.

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