El crimen organizado asociado al narcotráfico que ha enraizado en la costa de Andalucía, sobre todo en Huelva, está desbordando la capacidad de respuesta de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Policías y guardias civiles alertan de la magnitud de la violenta realidad a la que se enfrentan casi a diario, como tiroteos con armas de guerra o embestidas con lanchas semirrígidas. Los tiroteos contra los agentes de la autoridad, las ejecuciones y ajustes de cuentas, son ya tan habituales como la incautación de armas largas y fusiles de asalto en las operaciones antidroga.
Los ataques armados contra las fuerzas de seguridad indican que el crimen organizado está superando la capacidad de respuesta policial
El crimen organizado asociado al narcotráfico que ha enraizado en la costa de Andalucía, sobre todo en Huelva, está desbordando la capacidad de respuesta de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Policías y guardias civiles alertan de la magnitud de la violenta realidad a la que se enfrentan casi a diario, como tiroteos con armas de guerra o embestidas con lanchas semirrígidas. Los tiroteos contra los agentes de la autoridad, las ejecuciones y ajustes de cuentas, son ya tan habituales como la incautación de armas largas y fusiles de asalto en las operaciones antidroga.
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