El impacto de un dron ruso cargado con explosivos en Rumania, lejos de ser un incidente puntual, constituye otro peligroso ejemplo de violación del espacio aéreo de la Unión Europea y de la OTAN desde que Vladímir Putin inició la agresión militar a Ucrania en febrero de 2022. Y es un recordatorio a los europeos de que sigue librándose una guerra cruenta a sus puertas y de que es más necesario que nunca acelerar los preparativos para defenderse ante Rusia sin la ayuda de Estados Unidos.
Las violaciones del espacio aéreo de la UE ya han dejado de ser casos aislados y obligan a acelerar la autonomía militar del continente
El impacto de un dron ruso cargado con explosivos en Rumania, lejos de ser un incidente puntual, constituye otro peligroso ejemplo de violación del espacio aéreo de la Unión Europea y de la OTAN desde que Vladímir Putin inició la agresión militar a Ucrania en febrero de 2022. Y es un recordatorio a los europeos de que sigue librándose una guerra cruenta a sus puertas y de que es más necesario que nunca acelerar los preparativos para defenderse ante Rusia sin la ayuda de Estados Unidos.
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