Si hablamos de Charli XCX casi todo el mundo se imagina a una mujer tras unas gafas de sol, con el pelo negro alborotado cayendo sobre su rostro y fumando Parliament como si le fuera la vida en ello. Es, al menos, el personaje (“persona”) que representaba a nivel conceptual Brat, una obra que se escudaba en el concepto de cool kid, femme fatale, que exhibía la franqueza y lo confrontacional ataviado en la celebración de la rave culture y reivindicaba el falso mito de hacer lo que te da la gana como si no importara y no fuera a importar.
La artista británica lanzará su esperado proyecto de la mano de los productores AG Cook y Finn Keane el próximo 24 de julio EL PAÍS
