Sabemos desde Luciano de Samósata hasta Sigmund Freud, por lo menos, que el humor y la risa son un mecanismo de defensa contra la angustia provocada por la incertidumbre y el exceso de futuro. Bernat Castany Prado ya trató sobre ello en Una filosofía del miedo, donde nos ofrecía una receta de fármacos, desde Epicuro hasta Spinoza o Nietzsche, para cauterizar con la ayuda de la filosofía esa presura.
Sabemos desde Luciano de Samósata hasta Sigmund Freud, por lo menos, que el humor y la risa son un mecanismo de defensa contra la angustia provocada por la incertidumbre y el exceso de futuro. Bernat Castany Prado ya trató sobre ello en Una filosofía del miedo, donde nos ofrecía una receta de fármacos, desde Epicuro hasta Spinoza o Nietzsche, para cauterizar con la ayuda de la filosofía esa presura. Seguir leyendo
Sabemos desde Luciano de Samósata hasta Sigmund Freud, por lo menos, que el humor y la risa son un mecanismo de defensa contra la angustia provocada por la incertidumbre y el exceso de futuro. Bernat Castany Prado ya trató sobre ello en Una filosofía del miedo, donde nos ofrecía una receta de fármacos, desde Epicuro hasta Spinoza o Nietzsche, para cauterizar con la ayuda de la filosofía esa presura.
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