Ahora sí lo entendemos ¿Por qué? ¿Por qué Mourinho? ¿Por qué ese hombre que convirtió el fútbol en una forma de vida, que hizo de cada vestuario una familia y de cada partido una batalla? ¿Por qué un entrenador que nunca se conformó con entrenar, que necesitó dominar el territorio que pisaba y que convirtió su propia personalidad en una de sus mayores herramientas? Porque José Mourinho no entiende el fútbol como un trabajo. Lo necesita. Está incompleto sin él. Ahí comienza el viaje de ‘Mourinho’, el documental de tres episodios que Netflix ha construido de la mano de los creadores de ‘Beckham’ y bajo la dirección de Joe Pearlman. Un recorrido por la carrera y la personalidad de un hombre que ha hecho del fútbol su territorio, pero también por las contradicciones de un personaje imposible de entender desde la distancia. José Mourinho es un líder que exige una lealtad absoluta, con él se está hasta el final o se está fuera. Protege a los suyos como un padrino, los convierte en parte de su familia y consigue sacar de ellos un gen competitivo que quizá ni siquiera sabían que tenían. Pero esa misma mano que abraza también puede señalar.
Porque con Mourinho no existen los grises. Es blanco o negro. O se le ama o se le odia. Puede ser el entrenador que te hace sentir invencible, el que te convence de que eres capaz de alcanzar aquello que parecía imposible, y al mismo tiempo convertirse en tu peor pesadilla si entiende que has dejado de caminar a su lado. Es camino, dirección, refugio y tormenta. Como el mar, aparentemente tranquilo hasta que cambia el viento y se vuelve imprevisible.
No existen las medias tintas con José Mourinho, o lo odias o lo amas y vas con él hasta el final
Mourinho ha sido entrenador, celebridad, estratega, provocador y personaje. Pero, por encima de todo, ha sido un líder. Uno de esos líderes que no necesitan pedir que les sigan porque consiguen que quieras hacerlo. Su fútbol empieza mucho antes de que ruede el balón y termina mucho después del pitido final. Esa es su virtud y también su condena. La capacidad de convertir la motivación en una herramienta de poder y la personalidad en una extensión del banquillo. Así es José Mourinho, con sus grandezas, sus excesos y sus contradicciones. Todo esto constatado por aquellas personas que lucharon junto y contra Mourinho, figuras del fútbol mundial como Sir Alex Ferguson, Iker Casillas, Didier Drogba, Frank Lampard, Marcelo, Zlatan Ibrahimovic o Samuel Eto’o, entre otros.
Netflix resume la carrera de José Mourinho en tres episodios, aunque necesitaría varias temporadas para abarcar todo lo que hay detrás del personaje. El documental se detiene en tres momentos clave de su trayectoria: 2004, con su primera etapa en el Chelsea después de conquistar la Champions League con el FC Porto; 2007, con su ruptura con Román Abramóvich, que desencadenó su salida rumbo al Inter de Milán; y 2010, con su llegada al Real Madrid para intentar poner fin a la era Guardiola en el Fútbol Club Barcelona. Para el aficionado y seguidor de Mourinho, este documental es barra libre de su comida favorita. Un disfrute absoluto, especialmente en sus primeros minutos. Mourinho es carisma y rock and roll. Los jugadores que han estado a sus órdenes demuestran que, si estás con él y vas a muerte con él, el camino se ensancha; pero si osas contradecirle, las espinas se clavan sin contemplaciones. Le ocurrió a más de un futbolista durante su carrera, alguno especialmente querido por la afición y cuya ruptura provocó una guerra civil interna que parecía hacer imposible su regreso a aquel banquillo. Pero en el fútbol, como en la vida, casi nada es definitivo. Sin embargo, como sucede en cualquier buffet libre, también puedes acabar empachado. Si eres muy fanático de Mourinho y, especialmente, del Real Madrid, puedes terminar con sensaciones encontradas. Entusiasmo, pero también cierta prudencia. Y eso, tratándose de Mourinho, es casi una contradicción, porque José es una montaña rusa. Netflix ya acertó en mayo al repasar la carrera de Rafa Nadal y vuelve a hacerlo ahora con Mourinho, un hombre destinado a dividir opiniones. Tras tres episodios, quien lo amaba tendrá más motivos para hacerlo y quien lo detestaba encontrará nuevos argumentos.
Carismático, competitivo y trabajador, Netflix ha estrenado un documental de tres capítulos sobre su trayectoria como entrenador élite de fútbol
Ahora sí lo entendemos ¿Por qué? ¿Por qué Mourinho? ¿Por qué ese hombre que convirtió el fútbol en una forma de vida, que hizo de cada vestuario una familia y de cada partido una batalla? ¿Por qué un entrenador que nunca se conformó con entrenar, que necesitó dominar el territorio que pisaba y que convirtió su propia personalidad en una de sus mayores herramientas? Porque José Mourinho no entiende el fútbol como un trabajo. Lo necesita. Está incompleto sin él. Ahí comienza el viaje de ‘Mourinho’, el documental de tres episodios que Netflix ha construido de la mano de los creadores de ‘Beckham’ y bajo la dirección de Joe Pearlman. Un recorrido por la carrera y la personalidad de un hombre que ha hecho del fútbol su territorio, pero también por las contradicciones de un personaje imposible de entender desde la distancia. José Mourinho es un líder que exige una lealtad absoluta, con él se está hasta el final o se está fuera. Protege a los suyos como un padrino, los convierte en parte de su familia y consigue sacar de ellos un gen competitivo que quizá ni siquiera sabían que tenían. Pero esa misma mano que abraza también puede señalar.
Porque con Mourinho no existen los grises. Es blanco o negro. O se le ama o se le odia. Puede ser el entrenador que te hace sentir invencible, el que te convence de que eres capaz de alcanzar aquello que parecía imposible, y al mismo tiempo convertirse en tu peor pesadilla si entiende que has dejado de caminar a su lado. Es camino, dirección, refugio y tormenta. Como el mar, aparentemente tranquilo hasta que cambia el viento y se vuelve imprevisible.
Mourinho ha sido entrenador, celebridad, estratega, provocador y personaje. Pero, por encima de todo, ha sido un líder. Uno de esos líderes que no necesitan pedir que les sigan porque consiguen que quieras hacerlo. Su fútbol empieza mucho antes de que ruede el balón y termina mucho después del pitido final. Esa es su virtud y también su condena. La capacidad de convertir la motivación en una herramienta de poder y la personalidad en una extensión del banquillo. Así es José Mourinho, con sus grandezas, sus excesos y sus contradicciones. Todo esto constatado por aquellas personas que lucharon junto y contra Mourinho, figuras del fútbol mundial como Sir Alex Ferguson, Iker Casillas, Didier Drogba, Frank Lampard, Marcelo, Zlatan Ibrahimovic o Samuel Eto’o, entre otros.
Netflix resume la carrera de José Mourinho en tres episodios, aunque necesitaría varias temporadas para abarcar todo lo que hay detrás del personaje. El documental se detiene en tres momentos clave de su trayectoria: 2004, con su primera etapa en el Chelsea después de conquistar la Champions League con el FC Porto; 2007, con su ruptura con Román Abramóvich, que desencadenó su salida rumbo al Inter de Milán; y 2010, con su llegada al Real Madrid para intentar poner fin a la era Guardiola en el Fútbol Club Barcelona. Para el aficionado y seguidor de Mourinho, este documental es barra libre de su comida favorita. Un disfrute absoluto, especialmente en sus primeros minutos. Mourinho es carisma y rock and roll. Los jugadores que han estado a sus órdenes demuestran que, si estás con él y vas a muerte con él, el camino se ensancha; pero si osas contradecirle, las espinas se clavan sin contemplaciones. Le ocurrió a más de un futbolista durante su carrera, alguno especialmente querido por la afición y cuya ruptura provocó una guerra civil interna que parecía hacer imposible su regreso a aquel banquillo. Pero en el fútbol, como en la vida, casi nada es definitivo. Sin embargo, como sucede en cualquier buffet libre, también puedes acabar empachado. Si eres muy fanático de Mourinho y, especialmente, del Real Madrid, puedes terminar con sensaciones encontradas. Entusiasmo, pero también cierta prudencia. Y eso, tratándose de Mourinho, es casi una contradicción, porque José es una montaña rusa. Netflix ya acertó en mayo al repasar la carrera de Rafa Nadal y vuelve a hacerlo ahora con Mourinho, un hombre destinado a dividir opiniones. Tras tres episodios, quien lo amaba tendrá más motivos para hacerlo y quien lo detestaba encontrará nuevos argumentos.
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