Jon Cypher, veterano actor de algunas de las series más recordadas de la televisión estadounidense, ha muerto a los 94 años. El intérprete, conocido especialmente por ‘Canción triste de Hill Street’ y por sus apariciones en ficciones como ‘Dinastía’ y ‘Se ha escrito un crimen’, falleció el pasado 3 de agosto en su casa de Central Point, Oregón, acompañado por su esposa, Carol Rosin. La familia no ha hecho pública la causa de la muerte.
Aunque también desarrolló una extensa carrera en el cine y el teatro, la televisión acompañó a Cypher durante prácticamente medio siglo. De hecho, uno de sus primeros grandes trabajos ante las cámaras fue también uno de los acontecimientos televisivos de los años 50: en 1957 interpretó al príncipe junto a Julie Andrews en la versión en directo de ‘Cenicienta’ emitida por CBS.
Aquella producción fue seguida por unos 107 millones de espectadores y llegó a más del 60% de los hogares estadounidenses, dando a conocer a un actor que entonces apenas había comenzado su trayectoria en la pantalla. A partir de ahí, Cypher inició una carrera marcada por una presencia constante en la ficción televisiva.
Su papel más importante llegaría en 1981 con ‘Canción triste de Hill Street’, una de las series policiales fundamentales de la televisión estadounidense. Cypher dio vida al jefe de policía Fletcher Daniels, personaje que mantuvo durante las siete temporadas de la ficción y con el que terminó convirtiéndose en uno de sus rostros más reconocibles.
Daniels representaba buena parte de las luchas de poder y la burocracia que rodeaban a los policías protagonistas de la serie. El personaje permitió a Cypher mantenerse ligado durante años a una producción que acabaría siendo considerada uno de los grandes referentes del drama televisivo estadounidense y que en España fue conocida como ‘Canción triste de Hill Street’.
Su trabajo en aquella serie no impidió que durante los años 80 multiplicara sus apariciones en otras ficciones. Pasó por ‘Dinastía’, donde interpretó a Dirk Maurier, y también participó en ‘California’, título con el que se emitió en España ‘Knots Landing’. A ellas se sumaron producciones tan populares como ‘Hospital General’ y ‘Santa Bárbara’.
Cypher fue además uno de esos secundarios habituales que durante décadas aparecieron en algunas de las series más populares de la televisión. ‘Se ha escrito un crimen’ contó con él en diferentes ocasiones, sumándose a una lista de créditos que también incluyó ficciones como ‘El coche fantástico’, ‘La doctora Quinn’, ‘Walker, Texas Ranger’ y ‘Ley y orden’.
Después de ‘Canción triste de Hill Street’, encontró otro de sus papeles televisivos más duraderos en ‘Papá comandante’. En la comedia de CBS interpretó al general Marcus Craig y participó en cerca de 70 episodios, demostrando también su capacidad para desenvolverse en un registro muy diferente al del severo Fletcher Daniels.
Su extensa relación con la pequeña pantalla llegó incluso a la animación. A finales de los años 90 prestó su voz a Spellbinder, uno de los villanos de ‘Batman del futuro’, ampliando una filmografía televisiva que atravesó varias generaciones y géneros.
Cypher continuó trabajando en televisión hasta comienzos del nuevo milenio. Su último crédito como actor llegó con ‘The Lot’, serie ambientada en el Hollywood de los años 30, poniendo fin a una trayectoria en pantalla que se había iniciado más de cuatro décadas antes junto a Julie Andrews.
El cine también dejó algunos papeles reconocibles en su carrera, especialmente Man-At-Arms en ‘Masters del Universo’, la película de 1987 protagonizada por Dolph Lundgren. Sin embargo, fue la televisión la que proporcionó a Cypher sus personajes más duraderos y lo convirtió en un rostro familiar para varias generaciones de espectadores.
Además de su trabajo ante las cámaras, el actor desarrolló una importante carrera teatral y llegó a participar en una docena de producciones de Broadway. En una entrevista realizada años después, cuando le preguntaron cuál había sido el secreto para mantener una carrera interpretativa tan larga, Cypher respondió con ironía: «La pobreza». Su filosofía era sencilla: ser actor era aquello que hacía mientras pudiera seguir haciéndolo.
Con su muerte desaparece así uno de esos actores cuya trayectoria permite recorrer varias décadas de historia de la televisión estadounidense, desde aquella ‘Cenicienta’ en directo de 1957 hasta ‘Canción triste de Hill Street’, ‘Dinastía’, ‘Se ha escrito un crimen’, ‘Papá comandante’, ‘Ley y orden’ o ‘Batman del futuro’.
El intérprete fallece a los 94 años tras una carrera de casi medio siglo ligada a algunas de las series más populares de la televisión estadounidense
Jon Cypher, veterano actor de algunas de las series más recordadas de la televisión estadounidense, ha muerto a los 94 años. El intérprete, conocido especialmente por ‘Canción triste de Hill Street’ y por sus apariciones en ficciones como ‘Dinastía’ y ‘Se ha escrito un crimen’, falleció el pasado 3 de agosto en su casa de Central Point, Oregón, acompañado por su esposa, Carol Rosin. La familia no ha hecho pública la causa de la muerte.
Aunque también desarrolló una extensa carrera en el cine y el teatro, la televisión acompañó a Cypher durante prácticamente medio siglo. De hecho, uno de sus primeros grandes trabajos ante las cámaras fue también uno de los acontecimientos televisivos de los años 50: en 1957 interpretó al príncipe junto a Julie Andrews en la versión en directo de ‘Cenicienta’ emitida por CBS.
Aquella producción fue seguida por unos 107 millones de espectadores y llegó a más del 60% de los hogares estadounidenses, dando a conocer a un actor que entonces apenas había comenzado su trayectoria en la pantalla. A partir de ahí, Cypher inició una carrera marcada por una presencia constante en la ficción televisiva.
Su papel más importante llegaría en 1981 con ‘Canción triste de Hill Street’, una de las series policiales fundamentales de la televisión estadounidense. Cypher dio vida al jefe de policía Fletcher Daniels, personaje que mantuvo durante las siete temporadas de la ficción y con el que terminó convirtiéndose en uno de sus rostros más reconocibles.
Daniels representaba buena parte de las luchas de poder y la burocracia que rodeaban a los policías protagonistas de la serie. El personaje permitió a Cypher mantenerse ligado durante años a una producción que acabaría siendo considerada uno de los grandes referentes del drama televisivo estadounidense y que en España fue conocida como ‘Canción triste de Hill Street’.
Su trabajo en aquella serie no impidió que durante los años 80 multiplicara sus apariciones en otras ficciones. Pasó por ‘Dinastía’, donde interpretó a Dirk Maurier, y también participó en ‘California’, título con el que se emitió en España ‘Knots Landing’. A ellas se sumaron producciones tan populares como ‘Hospital General’ y ‘Santa Bárbara’.
Cypher fue además uno de esos secundarios habituales que durante décadas aparecieron en algunas de las series más populares de la televisión. ‘Se ha escrito un crimen’ contó con él en diferentes ocasiones, sumándose a una lista de créditos que también incluyó ficciones como ‘El coche fantástico’, ‘La doctora Quinn’, ‘Walker, Texas Ranger’ y ‘Ley y orden’.
Después de ‘Canción triste de Hill Street’, encontró otro de sus papeles televisivos más duraderos en ‘Papá comandante’. En la comedia de CBS interpretó al general Marcus Craig y participó en cerca de 70 episodios, demostrando también su capacidad para desenvolverse en un registro muy diferente al del severo Fletcher Daniels.
Su extensa relación con la pequeña pantalla llegó incluso a la animación. A finales de los años 90 prestó su voz a Spellbinder, uno de los villanos de ‘Batman del futuro’, ampliando una filmografía televisiva que atravesó varias generaciones y géneros.
Cypher continuó trabajando en televisión hasta comienzos del nuevo milenio. Su último crédito como actor llegó con ‘The Lot’, serie ambientada en el Hollywood de los años 30, poniendo fin a una trayectoria en pantalla que se había iniciado más de cuatro décadas antes junto a Julie Andrews.
El cine también dejó algunos papeles reconocibles en su carrera, especialmente Man-At-Arms en ‘Masters del Universo’, la película de 1987 protagonizada por Dolph Lundgren. Sin embargo, fue la televisión la que proporcionó a Cypher sus personajes más duraderos y lo convirtió en un rostro familiar para varias generaciones de espectadores.
Además de su trabajo ante las cámaras, el actor desarrolló una importante carrera teatral y llegó a participar en una docena de producciones de Broadway. En una entrevista realizada años después, cuando le preguntaron cuál había sido el secreto para mantener una carrera interpretativa tan larga, Cypher respondió con ironía: «La pobreza». Su filosofía era sencilla: ser actor era aquello que hacía mientras pudiera seguir haciéndolo.
Con su muerte desaparece así uno de esos actores cuya trayectoria permite recorrer varias décadas de historia de la televisión estadounidense, desde aquella ‘Cenicienta’ en directo de 1957 hasta ‘Canción triste de Hill Street’, ‘Dinastía’, ‘Se ha escrito un crimen’, ‘Papá comandante’, ‘Ley y orden’ o ‘Batman del futuro’.
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