
Susana García es una lectora fiel de EL PAÍS, conocida con afecto en la Unidad de Edición como “la señora de Valencia”. Desde hace mucho tiempo, cada mes envía a esa sección, que se encarga del periódico impreso, un sobre lleno de recortes con errores publicados por el diario. La señora García, como tantos otros, es un ejemplo de la relación que EL PAÍS mantiene con los lectores. Ustedes, que dedican su atención y dinero al periódico que les informa, se sienten libres de discrepar o criticar lo que aparece en sus páginas.
La velocidad es consustancial al periodismo, pero la calidad exige tiempo, revisión y edición, mucha edición 
Susana García es una lectora fiel de EL PAÍS, conocida con afecto en la Unidad de Edición como “la señora de Valencia”. Desde hace mucho tiempo, cada mes envía a esa sección, que se encarga del periódico impreso, un sobre lleno de recortes con errores publicados por el diario. La señora García, como tantos otros, es un ejemplo de la relación que EL PAÍS mantiene con los lectores. Ustedes, que dedican su atención y dinero al periódico que les informa, se sienten libres de discrepar o criticar lo que aparece en sus páginas.
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