Keffe D., desde la cárcel: «No soy un maldito aesino»

Todavía está a la espera de que el juez determine su pena, pero un jurado popular declaró culpable a Duane ‘Keffe D’ Davis de orquestar el asesinato del rapero Tupac Shakur hace casi exactamente 30 años. Davis, exlíder de la pandilla California South Side Compton Crips, espera en prisión la lectura de la pena y ya prepara la apelación, pero, mientras, ha concedido una entrevista exclusiva a «The Hollywood Reporter» en la que proclama su inocencia y asegura que ha sido engañado y sus derechos civiles, conculcados.

El asesinato de Shakur sucedió en Las Vegas, cuando un hombre no identificado abrió fuego contra su vehículo. La investigación policial no dio resultados y el crimen quedó sin resolver. Sin embargo, tras una situación bastante insólita, en Davis fue detenido en 2023 después de haber confesado su participación en los hechos en una entrevista y en sus propias memorias, un libro que ahora niega haber escrito, sino que fue manipulado e inventado por un periodista. Davis fue llamado a declarar y encontrado culpable. Ahora, desde una prisión en la capital de Nevada, se defiende: «No soy un maldito asesino».

Davis asegura que a la hora de los hechos se encontraba en un bar cerca de la UCLA con un amigo. Y que se enteró por la prensa de lo sucedido. En una versión llena de rocambolescas explicaciones, Davis asegura que mientras la Policía buscaban a Sean “Puff Daddy” Combs y Eric “Zip” Martin como artífices del crimen (pues habían tenido un enfrentamiento con Tupac y Suge Knight) asegura ahora que los agentes amenazaron con actuar contra su familia en una investigación por drogas. «Me tendieron una trampa», asegura, por lo que aceptó una estrategia junto a un abogado “escribieron un guion” sobre lo ocurrido la noche del crimen.

«No me dejaron usar a mi abogado habitual, Edi Faal, así que llamé a este tipo, Wayne Higgins, que era el abogado que querían que tuviera. Fuimos a almorzar al Benihana de La Cienega y me dijo que el FBI quería hablar conmigo. De pronto, me encontré con un guion escrito para que lo leyera. Me dijo: »Esta mierda va a funcionar, tío»», asegura en la entrevista.

Davis trata de defender que él «no daba órdenes». «Dejé de andar en pandillas en el 88, colega. No tengo tatuajes ni nada [se levanta la camisa]. No tengo escrito «Thug Life» (en referencia al tatuaje de Tupac) ni «Mob» por todo el cuerpo. No le disparé a dos policías, no violé a ninguna niña ni golpeé a ningún niño en ningún maldito casino. Ni siquiera me grabaron en vídeo en Las Vegas», explica sobre los hechos que implican a otras personas.

Por último, Davis habla sobre la entrevista que le ha acabado costando la cárcel. «Yo solo estaba allí ganando dinero -asegura-. Estaba en la ruina y el fiscal estadounidense [Timothy] Searight había dicho que estaba protegido [mediante el acuerdo]. Y Reggie Wright Jr. me dijo que siguiera adelante y cobrara mi dinero. Así que lo hice». ¿Por qué escribiste tu libro?, le preguntan. «Nunca escribí ese libro. El autor me pidió que le contara diez historias sobre mi vida y que le enviara algunas fotos. Así que le conté cómo la madre de mi mano derecha me encontró con 168 kilos en el ático. (…). Le conté cómo mi abuela me dio un puñetazo en la nariz delante de todos mis amigos. Cómo jugaba al fútbol con Suge, y algunas cosas más. Él añadió todos los adjetivos y adverbios y demás. Nunca leí ese libro ni lo revisé ni nada. Ni siquiera escribieron bien mi nombre en la portada», se defiende.

«Soy un buen hombre, hombre. Soy una buena persona. No soy ningún maldito asesino. Puff nunca me ofreció ni un maldito millón de dólares por ello», asegura como defensa final.

 El condenado por la muerte de Tupac Shakur tres décadas después asegura que fue manipulado y engañado para la confesión  Música, Cultura, Home La Razón Noticias sobre Música en La Razón

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