Entras en una de las salas de su discográfica y te encuentras a los cuatro Hombres G animados y relajados. Han convocado a la prensa para presentar «Gilipollas», su nuevo sencillo, que viene acompañado de un simpático vídeo con cameos de humoristas de primera fila, desde José Mota a Ernesto Sevilla, pasando por Goyo González.
Su gira por España y por Hispanoamérica va como un tiro, con varios grandes estadios con las entradas ya agotadas. Hace décadas que son clásicos indiscutibles de nuestro pop-rock, con fans entre el instituto y el Imserso. Sus canciones siguen sonando frescas: ni cansan, ni caducan.
¿Hay alguna inspiración concreta para «Gilipollas», su nueva canción? ¿Alguna situación o alguna racha que les hiciera decir «Cuántos gilipollas seguidos nos hemos encontrado»?
David Summers: A ver, siempre hubo gilipollas. Toda la vida. Pero ahora es como que se ven más, yo creo que es por las redes sociales. Estamos viviendo en este mundo tan falto de coherencia, y sobre todo con tanta ignorancia. Te das cuenta de que hay muchos: pones la tele y estás todo el rato viendo gilipollas, en todos los programas, en todas partes… Es una canción que le vale a cualquiera, porque todos tenemos algún gilipollas en mente, ¿sabes? Incluso nosotros mismos podemos ser unos gilipollas para otros. Todos somos gilipollas en realidad.
Dani Mezquita: Hemos tenido que recuperar ese punto canalla que hemos transmitido siempre los Hombres G, que teníamos un poquito olvidado últimamente. De vez en cuando nos gusta meter el dedo en el ojo y hacer una canción divertida e irreverente.
En los años ochenta, el grupo Pabellón Psiquiátrico les dedicó la canción «G de gilipollas». ¿Se lo tomaron con deportividad?
D. S.: No pasó nada. Es algo natural. La libertad de expresión es lo que tiene. Se dieron a conocer un poco gracias a esa canción.
Javier Molina: Ten en cuenta que nosotros, desde el principio, también nos acostumbramos a las críticas. Cuando empezamos, queríamos hacer música para divertirnos y aún así tuvimos críticas negativas, entonces nos fuimos acostumbrando y esa canción un poco entró dentro del paquete. Es casi bueno que hablen mal de ti porque indica el estatus y el nivel que tienes.
«La sociedad lleva una deriva muy chunga, nos vamos a la mierda en todos los sentidos»
Rafa Gutiérrez
El gilipollas que protagoniza su nueva canción es un narcisista, que solo piensa en «yo, yo y yo».
D. S.: Es alguien de ese tipo, pero también vale para otros. Hay quien vive como en una especie de desprecio constante a los demás, de mirarles por encima del hombro.
Rafa Gutiérrez: Para mí, es importante señalar que la vida es muy competitiva, entonces todo el mundo quiere resaltar de alguna manera, ¿sabes? Todos quieren estar por encima de los demás. Puede ser un artista engreído o un político o un tío en una oficina que pisa cuellos y que se cree superior a los demás porque le han dado un puestecito.
J. M.: Creo que la canción llama es un poco a reflexionar sobre esas cosas. O sea, es muy distinto hacer el gilipollas que ser gilipollas. Todos hemos hecho el gilipollas para divertirnos y seguimos haciéndolo. Otra cosa es ser gilipollas. ¿A qué nos lleva eso?
R. G.: Ahora mismo hay un montón de gente que hace cosas inútiles y la sociedad lleva una deriva muy chunga, nos vamos a la mierda en todos los sentidos. Entonces yo creo que también la canción la hacemos un poco para que la gente reflexione: «Oye, vale, puedes hacer gilipolleces, pero el ser gilipollas no tiene futuro». Hablamos por ejemplo de los terraplanistas o lo que sea, dentro de unos años ¿qué vais a hacer? ¿Qué va a ser de vuestra vida?
Para el vídeo habéis escogido a cómicos. ¿Es, acaso, el humor la principal defensa contra la gilipollez?
D. S.: El humor es lo único que nos puede salvar del mal y defendernos contra todas las situaciones terribles que podemos vivir. Un gilipollas muy clásico es ese que se ofende por todo y que no admite visiones distintas. Esos tíos que se ofenden por todo a mí me dan hasta pena porque yo creo que no son felices. Hay que tomarse la vida con humor, y reírse primero de uno mismo y después de los demás y de todo aquello que se te ocurra.
Este sencillo es el adelanto de un disco que se llamará «Acojonante». ¿Qué nos pueden adelantar sobre él?
D. S.: Queríamos una colección de canciones donde todas pudieran ser un éxito. Creo que lo hemos logrado. Buscamos que todas fueran «Devuélveme a mi chica» o «Marta tiene un marcapasos». Lo hemos hecho, además pensando en nuestros fans más jóvenes, los de doce o trece años.
«Es un poco pedante que lo diga, pero somos un poco como los Rolling Stones, es decir, una leyenda»
David Summers
Es cierto que tienen muchos fans adolescentes, que prefieren su música antes que a los superventas urbanos veinteañeros. ¿Por qué ocurre eso?
D.S.: Ocurre porque nunca nos hemos plegado a modas. En los años ochenta tampoco quisimos ser el típico grupo con tecladitos y esos peinados exagerados. Apostamos por las canciones bonitas, por las melodías bonitas, las letras especiales de amor o de humor, pero siempre hemos querido tener una personalidad propia y hacer la guerra por nuestra cuenta, ¿no? Entonces eso ha hecho que nuestras canciones aguanten tan bien el paso del tiempo. Tú oyes ahora «Sufre, mamón» y no escuchas una canción con un sonido ochentero, es una canción de los ochenta, porque salió en los ochenta, pero no tiene ese vestido ni ese sonido de la época.
Acaban de estrenar un documental en Movistar+, «Los mejores años de nuestra vida». Uno de los momentos más interesantes es lo que explica Carlos Vives, que recuerda que hasta que llegaron ustedes todo era pop en inglés o versiones en castellano de éxitos de Estados Unidos.
R.G.: La música en español que escuchaban hasta entonces era la música tradicional de ellos, o sea en México la ranchera, la salsa en Puerto Rico… Era todo música digamos folclórica, pero el rock en español no existía y nosotros fuimos, sin pretenderlo, pioneros de la creación de un movimiento de grupos de rock cantando en español en América.
D. S.: Lo llamaron «Rock en Tu Idioma». Hay acuerdo en que, junto a otros pocos grupos, contribuimos a un cambio de enfoque ahí.
Me sorprendió cuando hace unos años fui a una sesión de Juan Magán y ver que cerraba con «Sufre mamón».
R. G.: La pone muchas veces y también alguna otra de las nuestras. También nos pincha alguna canción DJ Nano. José Manuel Casañ, de Seguridad Social, la toca también en sus conciertos y es tan amable como para decirnos que siempre anima al público cuando está algo más parado. Los compañeros nos dan mucho cariño.
¿No les da miedo haber vendido gran parte de su gira de estadios para presentar un disco que los fans no han escuchado?
D. S.: No, sobre todo porque ya somos como una leyenda. Es un poco, salvando las distancias, como los Rolling Stones. Vas a los conciertos de los Rolling Stones y no es porque vayas a escuchar el disco nuevo, sino que quieres vivir la experiencia de ver a los Rolling. Es un poco pedante que lo diga, pero es así, después de 43 años trabajando…
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