Dramaturga y directora de escena, Rakel Camacho (Albacete, 1979) lleva un lustro sin parar, subiendo a las tablas a autores como Fassbinder, Martín Gaite, Nieva, Reza y, especialmente lo mejor de nuestro Siglo de Oro. Tras la celebrada Fuenteovejuna del año pasado regresa ahora al recién inaugurado Festival de Alamagro para dirigir Palabra de perro, pieza creada por Juan Mayorga a partir de El coloquio de los perros de Cervantes.
Tras la celebrada Fuenteovejuna del año pasado regresa al Festival de Alamagro para dirigir ‘Palabra de perro’, pieza creada por Juan Mayorga a partir de ‘El coloquio de los perros’ de Cervantes
Dramaturga y directora de escena, Rakel Camacho (Albacete, 1979) lleva un lustro sin parar, subiendo a las tablas a autores como Fassbinder, Martín Gaite, Nieva, Reza y, especialmente lo mejor de nuestro Siglo de Oro. Tras la celebrada Fuenteovejuna del año pasado regresa ahora al recién inaugurado Festival de Alamagro para dirigir Palabra de perro, pieza creada por Juan Mayorga a partir de El coloquio de los perros de Cervantes.
- ¿Qué libro tiraría a una piscina?
- Chat GPT me ha dicho que ‘The eye of Argon’ es un clásico en las listas de «peores libros» por su prosa recargada y sus errores de escritura. Pero yo no lo he leído, no he leído ninguno libro que tiraría a una piscina.
- ¿Por qué escribe y dirige teatro?
- El primero de esos impulsos, sería crear un acto de expresión y comunicación en el que diseño el mundo que me gustaría que existiese, que es distinto al que habitamos en el día a día. Poder compartirlo con el público, y, juntos, sentir pensando y pensar sintiendo.
- El año pasado ‘Fuenteovejuna’, ahora vuleve a Almagro con Cervantes, ¿qué queda del Barroco en nuestro presente?
- Todo. El mundo actual no puede ser más barroco, con sus bellezas y sus zozobras. Nuestro barroco es la mejor de las herencias. Continúa intacta, latente, desde mi infancia adoro el mundo clásico, me permitía imaginar.
- ¿Qué texto, idea o forma de pensamiento del Barroco le cambió la vida?
- Primero , con 14 años, fue ‘El Quijote’. Quería ser Raquel Quijano, la buena. Luego me di cuenta de que era mejor ser Sancho. Pero tendía a huir de la realidad con mi imaginación. Casi a la par conocí a Quevedo, Calderón y Lope.
- ¿Cuál es el mayor malentendido que sufrimos con los clásicos?
- Que están impregnados de solemnidad y que hay que actualizar su contenido. La condición humana no se actualiza fácilmente… ojalá.
«Con 14 años quería ser Raquel Quijano, la buena. Luego me di cuenta de que era mejor ser Sancho»
- Como en toda obra de Mayorga, el núcleo de este espectáculo es la palabra, ¿cómo entiende usted el poder de la palabra?
- Es lo único que tenemos. La palabra crea el pensamiento, no al revés la verdad sea dicha. «No hablar… ¡ni hablar! Si nos roban la palabra nos lo roban todo», concluye el perro Berganza al final de Palabra de perro.
- Si pudiera viajar en el tiempo, ¿a dónde iría?
- Al Ágora de Atenas, a dialogar con Sócrates como discípula suya. Le hubiera escondido la cicuta. Y por supuesto, acudiría a las fiestas dionisíacas en el santuario de Dioniso. Baste decir que no viajaría a aquel siglo para asumir cualquier condición social. Esclava no, por favor.
- ¿Qué hábito ajeno le resulta insoportable?
- El pachorrismo. La indolencia. La reactividad permanente.
- ¿Es posible odiar a primera vista?
- Qué cosa más rara esa…
- ¿Quién sería el Nobel de los malvados?
- Se me ocurren unos cuántos nombres. Pero me ha venido el rostro de Itamar Ben-Gvir. Por no ser muy obvia.
«Volvería al Ágora de Atenas, a dialogar con Sócrates. Le hubiera escondido la cicuta»
- Un olor de infancia:
- Azafrán. De pequeña mondaba rosa de azafrán. Iba con mi madre y mis hermanas a una reunión de mujeres en el pueblo en el que crecí. 5 duros me daban por un buen montón de azafrán. Todas mondábamos azafrán. Las mujeres más mayores contaban chistes con gran picardía, reían mucho y cantaban.
- ¿Qué canción no puede dejar de escuchar?
- Ahora mismo, la obertura de ‘Le nozze di Fígaro’, por alusiones.
- ¿Qué canción le gustaría para su entierro?
- ‘La cabalgata de la Walkirias’ o ‘Te amaré’ de Silvio Rodriguez (pero tengo un listado laaaaargo. Porque yo me he hecho esta pregunta muchas veces).
- ¿Qué disfruta más de ejercer como directora o como dramaturga?
- Concibo la dirección como dramaturgia escénica. Entonces, cuando dirijo siento que estoy escribiendo imágenes, profundizando en ideas, aunque las palabras sean de otra persona, a la que he de admirar sin reservas. Siento envidia sana por quien escribe las palabras exactas.
- ¿A quiénes más sencillo dirigir sobre las tablas: a los actores de teatro o a los de cine/amateurs?
- A los actores y actrices que se entregan a lo desconocido desde el cuerpo y la palabra. A las buenas personas.
- «El amor es…
- …un deseo hermosura», dice Laurencia en Fuenteovejuna. Nadie escribe mejor que Lope sobre el amor ¿Cómo lo hace para no ser cursi jamás?
- ¿Quién fue su primer amor?
- ¿Correspondido? Un batería alegre y lunático que se convirtió en abogado y ya…
- ¿Cuál ha sido su sueño más raro?
- Subir en un ascensor que acaba llegando al cielo convertido en cohete espacial.
- ¿Qué obra de arte robaría de un museo?
- Iría al Museo Británico a robar parte del friso del Partenón, y lo llevaría a Atenas. Porque es suyo, y además en mi casa no me cabe.
- La última vez que fui al teatro…
- …fui a ver Los Stuntmen: Admiración total.
- ¿A qué actriz elegiría para interpretar su ‘biopic’?
- A Kirsten Dunst o Uma Thurman.
«Del mundillo cultural no soporto la dificultad para unirnos de verdad, las frases hechas y las apariencias engañosas»
- ¿Qué personaje de la literatura (incluida dramática, claro) habría querido ser?
- ¿Vale Afrodita? Es que la mayoría de personajes femeninos sufren mucho.
- ¿Y qué gran personaje histórico rescataría o cree que está olvidado?
- La mona Lucy, la Australopithecus afarensis.
- No todo es teatro aúreo: Fassbinder, Martín Gaite, Nieva, Reza… ¿Qué tiene que tener una obra para atraerle?
- Sensibilidad, reto, espacio para la locura y poder crear una realidad alejada de la cotidianeidad.
- ¿Cuál es su mayor contradicción?
- Placer y sacrificio. Soy muy tranquila y a veces muy iracunda. Y por otro lado, me siento tímida y vergonzosa al tiempo que expansiva.
- ¿En qué fantasmas cree?
- Yo no quiero creer en ninguno, pero me compaña el miedo a lo conocido. El miedo a sostener más de lo que debo. Y el miedo a no ser en cada momento quien sé que soy.
- Más allá de lo obvio, ¿qué puede lograr el teatro en la sociedad de 2026?
- Encuentro, cercanía, pensamiento, emociones, verdad, cobijo, autoconocimiento… y un buen viaje.
- ¿Cuál es su rutina para despolitizarse?
- Observar a la naturaleza.
- ¿Qué no soporta del mundillo cultural?
- La dificultad para unirnos de verdad. Las frases hechas. Las apariencias engañosas.
- ¿A quién pondría en el Ministerio de Cultura?
- A Irene Pardo.
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