Los últimos meses han sido duros para los iraníes partidarios de la democracia. En enero, el régimen masacró a miles de manifestantes. Después, nuestro país vivió una guerra devastadora emprendida por Estados Unidos e Israel, que mató a muchos iraníes pero dejó el régimen intacto y no sirvió para que Irán se aproximara a la democracia. La República Islámica sobrevivió a la guerra, negoció con Estados Unidos al más alto nivel desde 1979, consiguió un acuerdo favorable y en estos días entierra a su líder fallecido, el ayatolá Ali Jameneí. La oposición está dividida, desmoralizada y en una situación lamentable. ¿Qué pasos conviene dar ahora?
No es contradictorio apoyar al pueblo iraní y al mismo tiempo dialogar con sus gobernantes
Los últimos meses han sido duros para los iraníes partidarios de la democracia. En enero, el régimen masacró a miles de manifestantes. Después, nuestro país vivió una guerra devastadora emprendida por Estados Unidos e Israel, que mató a muchos iraníes pero dejó el régimen intacto y no sirvió para que Irán se aproximara a la democracia. La República Islámica sobrevivió a la guerra, negoció con Estados Unidos al más alto nivel desde 1979, consiguió un acuerdo favorable y en estos días entierra a su líder fallecido, el ayatolá Ali Jameneí. La oposición está dividida, desmoralizada y en una situación lamentable. ¿Qué pasos conviene dar ahora?
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