Las relaciones se desgastan con el tiempo, ya sean familiares, sentimentales o de amistad. Esa erosión se multiplica cuando desaparecen el contacto, la atención y, sobre todo, el interés por la otra persona. En ese punto de partida se encuentran nuestros dos «enormes» protagonistas. Lindy y Les llevan meses separados, pero han decidido darse una nueva oportunidad, aunque el camino de regreso no parece sencillo. Ella ya ha encontrado pasión en otros brazos y él continúa obsesionado con una idea que pretende revolucionar el mundo. Ninguno de los dos es perfecto, y precisamente ahí reside buena parte del encanto de ‘La Mujer Miniatura’, el último éxito internacional de Movistar Plus, cuyos diez capítulos se encuentran en el podio de las series más vistas de la televisión de pago por excelencia de nuestro país.
Lindy (Elizabeth Banks) es una escritora de un solo gran éxito, una especie de ‘Aserejé’ literario que le permite seguir viviendo de aquella novela que un día arrasó. Ahora se dedica a dar cursos a jóvenes aspirantes a escritores, alimentando sus ilusiones mientras ella intenta acallar una duda cada vez más presente: quizá aquel triunfo fue cuestión de suerte y no de talento. El alcohol se ha convertido en su particular vía de escape. Les (Matthew Macfadyen), en cambio, es un egocéntrico y brillante cerebrito que parece un villano de segunda de una película de superhéroes de serie B, algo que ya demostró en ‘Deadpool y Lobezno’. Su obsesión es reducir el tamaño de los alimentos para aprovechar mejor el espacio, producir más y combatir los problemas de abastecimiento. El problema es que sabe encogerlos, pero no devolverlos a su tamaño original. Su trabajo ha terminado por devorar también su matrimonio. Aunque ambos deciden darse una nueva oportunidad, la llegada de la financiación que necesita para sacar adelante su proyecto hace que Les vuelva a poner la ciencia por delante de Lindy. Una discusión entre ambos termina desencadenando un accidente inesperado: un rayo encogedor alcanza a nuestra protagonista y la convierte, literalmente, en la mujer miniatura.
Elizabeth Banks, una actriz con un talento enorme para un papel «en miniatura»
Este es el punto de partida de una serie que ha tenido una buena acogida entre los usuarios de Movistar Plus. Quizá no habría necesitado diez episodios y habría funcionado mejor como una miniserie de seis, pero el resultado me parece bastante notable. Tarda un episodio en entrar en materia, pero una vez que lo hace mantiene un ritmo bastante constante y sabe aprovechar las posibilidades de una premisa tan peculiar. Los dos protagonistas pueden resultar algo difíciles de soportar durante los flashbacks, precisamente porque buena parte de la historia nace de sus errores y de una relación que ya venía bastante tocada. Al mismo tiempo, ahí encuentra la serie algunos de sus momentos más divertidos, especialmente gracias a Lindy y a las situaciones que provoca su nuevo tamaño.
Elizabeth Banks y Matthew Macfadyen sostienen bien esta combinación de comedia, drama y ciencia ficción, con un concepto que ya hemos visto en otras producciones del mismo estilo. ‘La Mujer Miniatura’ funciona mejor cuando no se le exige demasiado. Si uno se acerca a ella buscando una serie ligera, con una premisa original y algunos momentos realmente divertidos, puede encontrar aquí una propuesta bastante entretenida. No siempre desarrolla sus ideas con la misma fortuna, pero tampoco parece pretender ser algo que no es. Su mayor virtud está precisamente en jugar con lo absurdo de su situación y encontrar humor en el día a día de una protagonista que, de repente, tiene que aprender a vivir en un mundo que se ha vuelto gigantesco. Una nueva comedia negra más que ya se puede disfrutar en Movistar Plus, que sigue apostando por la mejor ficción nacional, pero también fuera de nuestras fronteras, como ocurre en esta ocasión con esta nueva serie, ya disponible al completo.
Dentro del Top 10 de Movistar Plus, ‘La Mujer Miniatura’ es otro éxito internacional ya disponible en su catálogo de contenidos
Las relaciones se desgastan con el tiempo, ya sean familiares, sentimentales o de amistad. Esa erosión se multiplica cuando desaparecen el contacto, la atención y, sobre todo, el interés por la otra persona. En ese punto de partida se encuentran nuestros dos «enormes» protagonistas. Lindy y Les llevan meses separados, pero han decidido darse una nueva oportunidad, aunque el camino de regreso no parece sencillo. Ella ya ha encontrado pasión en otros brazos y él continúa obsesionado con una idea que pretende revolucionar el mundo. Ninguno de los dos es perfecto, y precisamente ahí reside buena parte del encanto de ‘La Mujer Miniatura’, el último éxito internacional de Movistar Plus, cuyos diez capítulos se encuentran en el podio de las series más vistas de la televisión de pago por excelencia de nuestro país.
Lindy (Elizabeth Banks) es una escritora de un solo gran éxito, una especie de ‘Aserejé’ literario que le permite seguir viviendo de aquella novela que un día arrasó. Ahora se dedica a dar cursos a jóvenes aspirantes a escritores, alimentando sus ilusiones mientras ella intenta acallar una duda cada vez más presente: quizá aquel triunfo fue cuestión de suerte y no de talento. El alcohol se ha convertido en su particular vía de escape. Les (Matthew Macfadyen), en cambio, es un egocéntrico y brillante cerebrito que parece un villano de segunda de una película de superhéroes de serie B, algo que ya demostró en ‘Deadpool y Lobezno’. Su obsesión es reducir el tamaño de los alimentos para aprovechar mejor el espacio, producir más y combatir los problemas de abastecimiento. El problema es que sabe encogerlos, pero no devolverlos a su tamaño original. Su trabajo ha terminado por devorar también su matrimonio. Aunque ambos deciden darse una nueva oportunidad, la llegada de la financiación que necesita para sacar adelante su proyecto hace que Les vuelva a poner la ciencia por delante de Lindy. Una discusión entre ambos termina desencadenando un accidente inesperado: un rayo encogedor alcanza a nuestra protagonista y la convierte, literalmente, en la mujer miniatura.
Este es el punto de partida de una serie que ha tenido una buena acogida entre los usuarios de Movistar Plus. Quizá no habría necesitado diez episodios y habría funcionado mejor como una miniserie de seis, pero el resultado me parece bastante notable. Tarda un episodio en entrar en materia, pero una vez que lo hace mantiene un ritmo bastante constante y sabe aprovechar las posibilidades de una premisa tan peculiar. Los dos protagonistas pueden resultar algo difíciles de soportar durante los flashbacks, precisamente porque buena parte de la historia nace de sus errores y de una relación que ya venía bastante tocada. Al mismo tiempo, ahí encuentra la serie algunos de sus momentos más divertidos, especialmente gracias a Lindy y a las situaciones que provoca su nuevo tamaño.
Elizabeth Banks y Matthew Macfadyen sostienen bien esta combinación de comedia, drama y ciencia ficción, con un concepto que ya hemos visto en otras producciones del mismo estilo. ‘La Mujer Miniatura’ funciona mejor cuando no se le exige demasiado. Si uno se acerca a ella buscando una serie ligera, con una premisa original y algunos momentos realmente divertidos, puede encontrar aquí una propuesta bastante entretenida. No siempre desarrolla sus ideas con la misma fortuna, pero tampoco parece pretender ser algo que no es. Su mayor virtud está precisamente en jugar con lo absurdo de su situación y encontrar humor en el día a día de una protagonista que, de repente, tiene que aprender a vivir en un mundo que se ha vuelto gigantesco. Una nueva comedia negra más que ya se puede disfrutar en Movistar Plus, que sigue apostando por la mejor ficción nacional, pero también fuera de nuestras fronteras, como ocurre en esta ocasión con esta nueva serie, ya disponible al completo.
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