A Bob Marley le mantiene vivo el karma

Resulta una tendencia cada vez más idónea recurrir al karma. «Recoges lo que cosechas». Si se proyecta odio, poco amor se recibe. El resentimiento que hoy se propaga terminará quemando. La estrategia del intolerante atrae al fanatismo. ¿No es contraproducente dar lo que no queremos recibir? Ahora, si uno protege, se sentirá seguro: si ayuda, el karma atraerá amparo. Es bajo esa filosofía que Aston Barrett Jr (Kingston, 1990) continúa llevando la música de Bob Marley & The Wailers –ese eterno mensaje de paz y amor– a cada rincón del planeta. Aquellas canciones que los pioneros del «reggae» interpretaban entre los años 70 y 80 siguen hoy resonando por todo el planeta. No de la mano de sus miembros originales, sino por parte de unos herederos que ven el mantenimiento de este legado como una reacción natural a lo que se sembró en el pasado. Barrett Jr es el actual líder de la banda e hijo de Aston Barrett (1946-2024), bajista que acompañó a Marley (1945-1981) en la época dorada de The Wailers. Atiende a este diario tras ofrecer un concierto junto a la formación actual de la banda –con la voz de Mitchell Brunings– en el marco del Rock in Rio Lisboa 2026, festival celebrado los pasados 20, 21, 27 y 28 de junio. El también bajista asegura que es el propio karma el que le empuja cada día a subirse a los escenarios para proyectar la lucha que su padre, Marley y el resto de la banda libraron antaño ante la injusticia, a través de una música cargada de resistencia, espiritualidad y conciencia social.

El escenario Superbock del certamen, que celebró su undécima edición junto al puente lisboeta Vasco da Gama con Rod Stewart o 21 Savage entre otros nombres de su ecléctico cartel, acogió a media tarde del pasado 27 de junio una irresistible lección de reggae. The Wailers interpretaron «Is this love» o «Could you be loved», canciones que formaron parte de un setlist con gran presencia de «Exodus» (1977), álbum que la agrupación lanzó tras el atentado sufrido en casa de Marley. Así como hicieron alusión al álbum por el que la banda se encuentra de gira: conmemoran el 50 aniversario de «Rastaman Vibration» (1976), octavo disco de estudio de Bob Marley & The Wailers. Una selección musical orientada a mantener ese característico objetivo de The Wailers, siempre tratando de calar ante una sociedad rodeada por conflicto, guerras e injusticias.

Completan hoy la banda Wendel «Junior Jazz» Ferraro (guitarra), Owen «Dreadie» Reid (bajo), Miguel «Skooby» Anderson (teclados), Carl Benjamin (batería). Así como las coristas Shanna Lee-Fletcher y Andrea Sawyers que siguen la este de las imprescindibles I-Threes, coro antaño liderado por Rita Marley. Tras interpretar The Wailers canciones como «Three little birds» o «Buffalo soldier», apenas le dio tiempo a Barret Jr. a descansar en el «backstage» del escenario, donde recibía enérgico a la prensa. De pie, y durante unos aprovechadísimos breves minutos, el también director musical de la banda analizó con este diario el pasado y presente de su formación. No dudó a la hora de explicar las ideas que le inculcó su padre, y que hoy trata de mantener vivas. «De él aprendí a ser humilde y a estar atento. A saber cuándo hablar y cuándo callar. Me decía que si me dejaba llevar por las emociones podría arrepentirme». Tendría el bajista unos 70 años cuando le daba estos consejos a su hijo, transmitiéndole «la mentalidad que tenían en la época de Bob Marley. Era diferente a la que tuvo mi padre los últimos años de su vida. Me contó que en la banda sabían que tenían una misión. Que se dejaban guiar por Dios, quien canalizaba sus mensajes a través de la música». Unas ideas de paz y amor, tan necesarias hoy como en la Jamaica de finales de los 70.

Fue aquella una época turbulenta en la isla caribeña. La polarización política entre el Partido Nacional del Pueblo (PNP) –liderado por Michael Manley– y el Partido Laborista de Jamaica (JLP) –por Edward Seaga–, así como la crisis económica que sufría el país, trajeron consigo una intensa violencia callejera. Así como una renovadora revolución cultural. Tal fue el movimiento, en este caso, musical, que tanto el reggae como el movimiento rastafari trascendieron las fronteras jamaicanas. Fueron, de hecho, Bob Marley y compañía quienes llevaron esta música y esta filosofía por primera vez a un plano internacional. Alzándolas incluso al mismo nivel que vivía el rock and roll en esos dorados años 70 y 80: fue con el disco «Catch a Fire» (1973) que The Wailers en particular y el reggae en general accedieron a un estudio de, entonces, última generación por primera vez en la historia. Todo ello, con el fin de «llevar la paz a Jamaica», subraya Barrett Jr. Aunque este karma positivo tardó en llegar, pues también los propios músicos sufrieron los estragos de la violencia.

No es sólo música

El 3 de diciembre de 1976 siete hombres armados irrumpieron en la casa de Bob Marley en Kingston, llegando a disparar 87 balas. El cantante recibió un tiro, siendo uno de los heridos en un incidente que, afortunadamente, no dejó ninguna baja. «Casi asesinaron a mi padre y a Bob en 1976», narra el bajista, «así que se fueron a Inglaterra en 1977. Pensaban, ‘‘vaya, hemos sobrevivido, es algo brutal’’. Y ante esto Bobby (Marley) se convenció de que iba a hacer una música que llegase a todos los rincones de la Tierra. Con ese dolor que sentían crearon el álbum del siglo, que contiene todas las canciones que hoy unen a la gente, como ‘‘One Love’’ o ‘‘Three little birds’’». Añade Barrett Jr que sí hubo pérdidas por el camino: su tío Carlton Barrett (batería) entró a la vez que su padre en la banda. Al principio, los hermanos apoyaban a The Wailers desde The Upsetters, pero finalmente se unieron a la agrupación aportando aire fresco y ritmos contemporáneos. Recuerda el bajista a este diario que, cuando él mismo interpretó a su padre en la película «Bob Marley: One Love» (2024), «me emocioné. Porque mi padre en el fondo salvó a mi tío en aquel atentado. Llegaron los pistoleros, y el bajo de mi padre hizo tropezar a mi tío, que cayó al suelo y, sobre él, se arrojó la batería, la cual le protegió del tiroteo». Carlton, no obstante, fue asesinado en 1987: «Mi padre no estaba allí para salvarlo, y eso le dolió mucho. Es realmente terrible lo que tuvieron que pasar, cuando realmente lo que querían era difundir amor, unir a la gente». Al menos, entre ellos se protegían. Sólo así podían seguir haciendo historia: «Bob cuidó mucho de mi padre. Por ello, hice la promesa de continuar difundiendo esta música. Gracias a Bob, y a nadie más, porque cuidó de mi familia. Gracias a su buena obra, le mantengo vivo. Y si no lo hago yo nadie lo va a hacer».

Eso es el karma. No hacer las cosas por egoísmo, sino por responder a lo recibido. «Nunca haremos nada por motivos políticos», afirma Barrett Jr, «aunque, a veces, nos acercamos a los políticos a preguntarles si saben lo que están haciendo, si actúan por ellos o por la gente». Una identidad rastafari que se sostiene, además, a través de unos atrapantes ritmos sincopados y que, ya lo decía Bob Marley: «No es solo música. También nos preocupamos por el mensaje. La música no nos importa en estos momentos. ‘‘Rastaman Vibration’’ es un disco que invita a pensar. Temas como ‘‘War’’ no muestran el camino, pero permiten escucharlo», decía el músico alrededor de 1976, tras el atentado. Quizá no se trate éste del disco que contenga más canciones reconocidas por parte del gran público, pero sí uno fundamental para el mensaje que Marley y compañía querían difundir. Ejemplo de ello es la mencionada «War», esa canción cuyas letras extrajo el artista del discurso que Haile Selassie pronunció en la pre-asamblea general de Naciones Unidas en 1963: «Hasta que la filosofía que sostiene que hay una raza superior y otra inferior sea final y permanentemente desacreditada y abandonada, en todas partes habrá guerra», decía. O, al menos, habrá karma.

 Tras reivindicar en concierto la paz y el amor, el líder actual de The Wailers e hijo del bajista original analiza con este diario el pasado y presente de la banda que internacionalizó el reggae  Música, Cultura, Home La Razón Noticias sobre Música en La Razón

Noticias Similares