El exalcalde del Gran Mánchester, Andy Burnham, se convertirá en primer ministro del Reino Unido este lunes, cuando reciba el encargo de Carlos III para formar Gobierno. La vieja monarquía parlamentaria demostrará de nuevo su acreditada capacidad de renovación y al mismo tiempo dará otra prueba de su reciente inestabilidad. Será el séptimo titular del cargo desde que los británicos votaron a favor del Brexit hace una década. Los diputados y afiliados del Partido Laborista, frustrados ante la impopularidad, los errores y la falta de visión política de Keir Starmer, han depositado todas sus esperanzas de renovación en Burnham, el más popular de todos ellos según las encuestas. El éxito o fracaso del nuevo inquilino de Downing Street resonará más allá de las islas: este país es, junto a España, uno de los últimos en Europa liderados por una socialdemocracia en crisis y en busca de referentes.
El nuevo líder del partido se prepara para llegar Downing Street con la responsabilidad de evitar la llegada del populismo al poder
El exalcalde del Gran Mánchester, Andy Burnham, se convertirá en primer ministro del Reino Unido este lunes, cuando reciba el encargo de Carlos III para formar Gobierno. La vieja monarquía parlamentaria demostrará de nuevo su acreditada capacidad de renovación y al mismo tiempo dará otra prueba de su reciente inestabilidad. Será el séptimo titular del cargo desde que los británicos votaron a favor del Brexit hace una década. Los diputados y afiliados del Partido Laborista, frustrados ante la impopularidad, los errores y la falta de visión política de Keir Starmer, han depositado todas sus esperanzas de renovación en Burnham, el más popular de todos ellos según las encuestas. El éxito o fracaso del nuevo inquilino de Downing Street resonará más allá de las islas: este país es, junto a España, uno de los últimos en Europa liderados por una socialdemocracia en crisis y en busca de referentes.
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