Cuando era una estudiante en Detroit, Michigan, Madonna descubrió a Frida Kahlo durante una visita a un museo. Desde entonces quedó fascinada por la pintora mexicana, al punto de que, tras alcanzar la fama internacional, se propuso adquirir una de sus obras. Años después, ya consolidada como una de las artistas más exitosas, sumó una segunda pieza a su colección. Autorretrato con mono y Mi nacimiento respectivamente. La cantante ha expresado en numerosas ocasiones la profunda admiración que siente por Kahlo y por el simbolismo de su arte. Sin embargo, una entrevista reciente ha dejado al descubierto que la versión que conoce sobre sobre la historia de esas pinturas no es del todo precisa.
La cantante ha reunido una importante colección de arte, entre la que destacan dos obras de la pintora mexicana
Cuando era una estudiante en Detroit, Michigan, Madonna descubrió a Frida Kahlo durante una visita a un museo. Desde entonces quedó fascinada por la pintora mexicana, al punto de que, tras alcanzar la fama internacional, se propuso adquirir una de sus obras. Años después, ya consolidada como una de las artistas más exitosas, sumó una segunda pieza a su colección. Autorretrato con mono y Mi nacimiento respectivamente. La cantante ha expresado en numerosas ocasiones la profunda admiración que siente por Kahlo y por el simbolismo de su arte. Sin embargo, una entrevista reciente ha dejado al descubierto que la versión que conoce sobre sobre la historia de esas pinturas no es del todo precisa.
Durante un recorrido por su hogar en Londres para la revista Vogue, la intérprete de Like a Prayer mostró Autorretrato con mono, que adquirió en una subasta hace años. “(Frida Kahlo) tenía muchos monos, pero la verdadera razón por la que los tenía era porque los entrenaba para que le avisaran cuando su esposo se había acostado con otra mujer. Él regresaba a casa después de salir de su estudio, donde solía ‘divertirse’ con alguna de sus modelos, y los monos se volvían locos. Así era como ella se daba cuenta”, contó Madonna en el video.
En realidad, el significado que los monos araña tenían para la mexicana estaba más ligado a su lucha personal que a las infidelidades de Diego Rivera. De hecho, Fulang-Chang, el animal que aparece en Autorretrato con mono, fue un regalo del mismo muralista. De acuerdo con especialistas en la obra de la artista, estas mascotas simbolizaban, en parte, a los hijos que nunca pudo tener debido a las secuelas del accidente que sufrió en su juventud. También eran compañeros que le brindaban consuelo y formaban parte del grupo de animales, integrado además por perros, gatos, loros y hasta un ciervo, con el que convivía en su casa en Coyoacán.
En otro fragmento, Madonna afirma que Mi nacimiento —una obra que le compró a un conocido que la tenía guardada en su armario— refleja la compleja relación de la mexicana con su madre, Matilde Calderón. De acuerdo con la cantante, la pintora fue rechazada por ella durante gran parte de su vida, una experiencia con la que se identificó por haber crecido sin una figura materna.
La correspondencia entre Frida Kahlo y doña Matilde dibuja un panorama muy distinto. “Mamacita linda”, comienza una de las cartas que le escribió su hija mientras se encontraba de viaje en el extranjero. “Escríbeme mucho. Tú mejor que nadie sabes qué gusto me dará recibir cartas de ustedes y, sobre todo, tuyas. Así que no dejes de escribirme. Yo lo haré, si puedo, a diario”, se despide Frida, quien firma la carta como “tu Frieducha”, un apodo afectuoso que utilizaba en su correspondencia con su madre. De hecho, la obra que tiene Madonna, que muestra a una mujer dando a luz mientras su rostro permanece cubierto por una sábana, fue realizada poco después de la muerte de la madre de Frida Kahlo, un acontecimiento que la dejó profundamente devastada, por lo que se cree que fue una forma de lidiar con el duelo.
Independientemente de los mitos que ha creado (o le han dicho) sobre la pintora mexicana, la Reina del Pop ha descrito a Frida Kahlo como su eterna musa y un “ángel guardián” que la ha acompañado desde sus inicios, cuando aún luchaba por abrirse camino en la música. Sin embargo, el hecho de que posea dos obras de la artista también ha despertado dudas sobre la legtimidad de su propiedad. La controversia se debe a que la obra de Frida Kahlo está protegida por la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos. Asimismo, en un decreto presidencial de 1984 Miguel de la Madrid declaró monumento artístico la obra de la pintora, otorgándole una de las protecciones más estrictas del país al prohibir su exportación definitiva. También se establece que el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) debe autorizar y supervisar cualquier salida del país.
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