Es la primera vez en sus dos décadas de carrera que la cantante Lily Allen (Hammersmith, Londres, 41 años), emprende una gira mundial completamente sobria, tal y como ha revelado este lunes en la revista THE CUT, en la que ha hablado sobre su experiencia tras haber dejado las sustancias, su último álbum y su divorcio del actor de Stranger Things, David Harbour. “Se siente distinto porque no estoy borracha ni drogada, que es como siempre he estado cuando he subido al escenario”, cuenta la compositora, “no se siente muy rock and roll (…) pero al mismo tiempo, no echo de menos las jodidas resacas ni llegar al aeropuerto al día siguiente con un dolor de cabeza tremendo, tener que llevar gafas de sol y apestar a alcohol”, añade la cantante.
La cantante británica ha revelado que esta nueva etapa en su vida la siente “distinta” tras haber dejado las drogas, la bebida y haber relatado el fracaso de su matrimonio con el actor David Harbour en su último disco EL PAÍS
