La incipiente ola de robos de arte en España y en Europa ha entrado en dos iglesias de Valladolid. El templo de San Pablo, uno de los más reconocibles de la ciudad, ha sufrido la desaparición de dos piezas artísticas valiosas en los últimos días mientras que el de Vera Cruz ha padecido otro hurto, los tres casos denunciados ante la Policía sin que de momento se sepa nada del paradero de estos ornamentos. Los denunciantes apuntan a que alguno de los delitos se pudo haber producido mientras se celebraba algún rito católico, con los fieles pendientes del párroco y sin prestar atención al resto de la iglesia. El Arzobispado de Valladolid ha pedido “extremar las precauciones y la vigilancia en las iglesias de la Archidiócesis” y ha instado a las comunidades religiosas a “disponer de inventarios actualizados, a poder ser con fotografías, de los bienes patrimoniales”. Estas sustracciones se unen a episodios recientes en museos de Villena (Alicante), Badajoz y Albacete.
La incipiente ola de robos de arte en España y en Europa ha entrado en dos iglesias de Valladolid. El templo de San Pablo, uno de los más reconocibles de la ciudad, ha sufrido la desaparición de dos piezas artísticas valiosas en los últimos días mientras que el de Vera Cruz ha padecido otro hurto, los tres casos denunciados ante la Policía sin que de momento se sepa nada del paradero de estos ornamentos. Los denunciantes apuntan a que alguno de los delitos se pudo haber producido mientras se celebraba algún rito católico, con los fieles pendientes del párroco y sin prestar atención al resto de la iglesia. El Arzobispado de Valladolid ha pedido “extremar las precauciones y la vigilancia en las iglesias de la Archidiócesis” y ha instado a las comunidades religiosas a “disponer de inventarios actualizados, a poder ser con fotografías, de los bienes patrimoniales”. Estas sustracciones se unen a episodios recientes en museos de Villena (Alicante), Badajoz y Albacete. Seguir leyendo
La incipiente ola de robos de arte en España y en Europa ha entrado en dos iglesias de Valladolid. El templo de San Pablo, uno de los más reconocibles de la ciudad, ha sufrido la desaparición de dos piezas artísticas valiosas en los últimos días mientras que el de Vera Cruz ha padecido otro hurto, los tres casos denunciados ante la Policía sin que de momento se sepa nada del paradero de estos ornamentos. Los denunciantes apuntan a que alguno de los delitos se pudo haber producido mientras se celebraba algún rito católico, con los fieles pendientes del párroco y sin prestar atención al resto de la iglesia. El Arzobispado de Valladolid ha pedido “extremar las precauciones y la vigilancia en las iglesias de la Archidiócesis” y ha instado a las comunidades religiosas a “disponer de inventarios actualizados, a poder ser con fotografías, de los bienes patrimoniales”. Estas sustracciones se unen a episodios recientes en museos de Villena (Alicante), Badajoz y Albacete.
Los elementos que han desaparecido de su lugar habitual son la VII estación del Via Crucis que adorna San Pablo, un cuadro de unos 30 centímetros de altura dotado con un relieve de plata que plasma la escena bíblica de Jesucristo cayendo por segunda vez. Además de una copia del siglo XVII de un lienzo del pintor Luis Morales donde representa a un Ecce Homo, que se encontraba en una capilla lateral de este templo monumental. A su vez, la cercana iglesia de la Vera Cruz ha perdido una talla de madera policromada de unos 60 centímetros de un ángel que porta una antorcha.
La proximidad entre ambos templos y que ambos sucesos se hayan producido con apenas unos días de diferencia, la semana pasada, con la ciudad ebullendo por sus fiestas patronales, hace pensar que el autor haya podido ser el mismo aunque de momento no hay avances en la investigación policial. El prior de San Pablo, en declaraciones a la agencia Efe, ha expresado su sospecha de que ambos hurtos se produjeron a la par, en la misa de las ocho y media de la tarde del pasado jueves 10 de septiembre. Se trata de “un disgusto grande para todos”, según sus palabras. El alcalde sucesor de la Cofradía Penitencial de la Santa Vera Cruz, Alfonso Domínguez, también ha expresado a Efe “el disgusto y la resignación” que les han provocado estos acontecimientos inesperados.
El Diario de Valladolid cita a un sacristán de San Pablo asegurando que el día del robo varios feligreses “vieron salir a un hombre con una bolsa grande de plástico” y que al revisar la iglesia detectaron la ausencia del Ecce Homo, motivo por el cual presentaron una primera denuncia. Después se percataron de la ausencia del componente del Via Crucis, de modo que acudieron de nuevo a las autoridades. El espacio del primer hurto se corresponde con una “capilla alejada” sobre la cual la gente no prestaba atención mientras se producía la eucaristía, facilitando la fuga del presunto responsable, aunque este religioso sostiene que “la gente miraba hacia adelante, pero uno lo vio salir”.
El Arzobispado, en comunicación con las autoridades para esclarecer el caso, ha explicado que “a través de su Delegación de Patrimonio y Obras, desde el momento en que fueron denunciados los hechos permanece en contacto directo con los afectados, los Dominicos del Convento de Santo Pablo y la Cofradía Penitencial de la Santa Vera Cruz”—. También se ha dirigido a las parroquias y órdenes religiosas presentes en la zona donde se han producido estos robos para que extremen las precauciones y la vigilancia en sus respectivas iglesias. Un llamamiento que hace extensivo al conjunto de la Archidiócesis vallisoletana. Asimismo, insta a inventariar los bienes disponibles, con fotografías, y anima a denunciar lo antes posible cuando sucedan estos episodios.
Recientes robos en España y Europa
Los tres robos en Valladolid se unen a varios sucesos parecidos en España y en Europa. El más reciente y mediático fue el del Tesoro del museo alicantino de Villena, donde se sustrajeron piezas esenciales de la Edad de Bronce. Este delito se produjo en fechas en la que la Policía europea Europol alertaba de esta fiebre, especialmente hacia elementos de oro ante su elevado precio en el mercado. La agencia de coordinación policial europea viene observando “un aumento claro y pronunciado en el número de casos de robos en museos denunciados por las autoridades nacionales a Europol”, explicó a EL PAÍS Jean-Yves Goriou, jefe de la Unidad de Delincuencia Organizada de la UE, dependiente del Centro Europeo contra la Delincuencia Grave y Organizada (ESOCC) de Europol, en un reciente reportaje sobre estos episodios. Hace casi un año que una banda organizada se llevó piezas valiosísimas del museo Louvre, si bien varios fueron detenidos aunque las joyas, ponderadas en 88 millones de euros, siguen desaparecidas.
Este verano también hubo un robo en el Museo Provincial de Albacete, donde se perdieron 220 monedas de oro del siglo XIX mientras que en abril el Museo Arqueológico Provincial de Badajoz sufrió la sustracción de 149 monedas que formaban parte del denominado Tesoro de Villanueva.
Las iglesias sufren particularmente estos robos, en su caso de arte sacro, por tratarse de lugares donde durante muchas horas apenas hay personas y que cuando hay afluencia estas suelen mirar hacia el altar y no hacia el resto del templo. En la iglesia de San Juan de Rabanera, en Soria ciudad, fue robada una talla de San Antonio en 2023 a plena luz del día. Esta provincia sufre también frecuentes expolios en inmuebles religiosos rurales víctimas de la despoblación donde los ladrones se llevan desde imaginería hasta elementos arquitectónicos en espacios abandonados.
EL PAÍS
